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FIESTA MAYOR DE BARCELONA 2017

La Trini tiene 'flow'

El parque de la Trinitat se consolida en su segundo año como escenario de la Mercè para todos los públicos

Talleres de circo y títeres para los más pequeños conviven en admirable armonía con batallas de rap

Helena López / Barcelona

Variopinto grupo de bailarines en el espacio Ritme al Carrer del parque de la Trinitat, en las fiestas de la Mercè.

Variopinto grupo de bailarines en el espacio Ritme al Carrer del parque de la Trinitat, en las fiestas de la Mercè.
Una mujer observa a un grupo de niños haciendo piruetas sobre bicicletas con sorprendente éxito en el parque de la Trinitat.
Momento del taller de streetball basquet organizado por el Street Basket de Sants en la Trinitat para las fiestas de la Mercè 2017.

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Junto a las 'food-trucks' (de todos es sabido que ya no hay fiesta 'cool' que se organice que no cuente con su zona de 'street food', donde encontrar de 'ecofranckfurts' a helados de calabaza), una mujer enarbola un fajo de globos de helio. Las figuras de la Patrulla Canina, Peppa Pig y Bob Esponja sobrevuelan el parque. Esto, al fin y al cabo, es una feria, y en las ferias, los niños, quieren globos. Si el ambiente y la programación en el para no pocos desconocido parque de la Trinitat, que este año repite como escenario de la Mercè, merece una etiqueta esta es la de "para todos los públicos". Clasificación que alcanza aquí todo su esplendor haciendo un rápido barrido visual entre el personal.

Janet vive en Nou Barris desde hace 12 años, cuando llegó a Barcelona desde Bolivia. Este sábado celebra una fiesta de cumpleaños en la zona de barbacoa del parque, en la que no hay una mesa libre. "Es un merendero al que venimos bastante y la verdad es que no sabíamos que hacían cosas por la Mercè, nos lo hemos encontrado por sorpresa, pero está muy bien. Cerca de mi casa en la plaza mayor de Nou Barris también han puesto un escenario", explica contenta. Muchos de los que llenan la zona de picnic fija -la que está siempre en el parque, no la de quita y pon para los clientes de las 'food-trucks'- están en la misma situación que Janet, pero agradecen que se piense en el lugar "también para este tipo de cosas". 

Un "tipo de cosas" como el espectáculo de títeres de diminuto formato 'Pipa, el titella meravella', de La Puntual, en la zona de césped del parque. Un césped lleno de familias sentadas y de niños participando en las decenas de talleres y juegos desplegados para la ocasión que convierten el lugar, hasta hace nada inexistente para la mayoría de los barceloneses, en una suerte de Central Park local, donde en vez de los rascacielos de Manhattan al fondo se levantan los característicos bloques de colores del barrio de Les Oliveres de Santa Coloma. 

Llenar el vacío

En el otro extremo del parque, los ritmos y las pintas predominantes son más del Bronx, para seguir con el símil neoryorquino (en fiesta mayor vale todo). Mucha gorra y mucho rap. Y patines y baloncesto callejero. Preadolescentes, adolescentes y posadolescentes -los grandes olvidados del mundo del ocio- han encontrado en la programación de la Trinitat su sitio. A las seis de la tarde decenas de chavales bailan en el espacio bautizado como Ritme del Carrer (seguramente por el ayuntamiento, ellos habrían apostado por un nombre con más 'flow'). En una de las batallas de funky, la 'speaker' pregunta a uno de los chicos por los papeles (los del concurso) y este le responde que no tiene papeles (de residencia). 

 "¿Sin papeles estás? ¡Colau, toma nota, está sin papeles!", le contesta la narradora. Aquí, donde caben todas las Barcelonas, también cabe la reivindicación, como pedía la propia alcaldesa en esta "Mercè especial".  

La mezcla -hay desde Billy Elliots versión trap hasta hombres que sobrepasan los 30, y de orígenes muy diversos- es la principal característica de la zona de las pistas deportivas.  

Nada más entrar al parque, en la grada frente al lago, se sitúa el escenario principal en el sentido clásico de la palabra (las pistas son también un gran escenario, el más buscado, de hecho, aquí). En él, también una programación para todos los públicos. Este sábado -y se repetirá el domingo y el lunes, a la misma hora-, a las cuatro de la tarde 'Petita història d'un gran paisatge'. No, no explica la historia del parque en el corazón del concurrido nudo viario de la periferia barcelonesa -que da mucho rollo a los chavales del escenario de al lado-, sino del circo, "un gran paisaje de cualquier pequeño universo", como lo definen en el poético y divertido espectáculo, que atrapa casi tanto a los niños como a sus padres. "Mira mamá, esto es lo que he hecho yo antes", le dice desde la grada una niña a su madre al ver al funambulista de la función en acción. En cierta manera, lo era (en los talleres de circo que llenan el parque hay varios de acrobacias). Y, qué caray, en fiesta mayor todo vale.