DIVISIÓN EN EL GOBIERNO MUNICIPAL DE BARCELONA

El PSC arremete contra la mínima reforma de la Via Laietana de Colau

Los socialistas consideran que el proyecto no mejora el espacio público y que no se ha escuchado a los vecinos

Barcelona en Comú sostiene que la reforma se aplaza al próximo mandato y que habrá proceso participativo

Vehículos en la Via Laietana.

Vehículos en la Via Laietana. / FERRAN NADEU

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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El gobierno de Ada Colau planea emprender una reforma de mínimos de la Via Laietana (dos millones de euros) que no parece despertar mucho furor entre los grupos de la oposición. Tampoco en el seno del gobierno, con los socialistas rotundamente en contra de la propuesta porque la consideran insuficiente. Daniel Mòdol, concejal de Arquitectura, Paisaje Urbano y Patrimonio, ha lamentado este miércoles en conversación con este diario que el PSC se haya enterado del proyecto "por la prensa". "Es una transformación que no está a la altura de las expectativas de los vecinos y comerciantes. Es un parche, no una reforma de consenso,", ha criticado. 

El edil socialista ha compartido su "malestar" por el hecho de que Barcelona en Comú (BEC) no haya consultado el plan con el grupo municipal socialista y ha apostado por eliminar un carril de circulación para ampliar la aceras, una propuesta, asegura, que no sería "muy invasiva" y que no afecta a la parte más delicada de la vía, el subsuelo, por la cercanía del túnel del metro. Es, de hecho, lo que siempre ha estado encima de la mesa como única alternativa para ganar espacio para el peatón.

Es la primera vez que socialistas y 'comuns' exhiben diferencias públicas serias desde que los primeros entraron a formar parte del mando de la capital catalana, en mayo del año pasado. El trazado del tranvía por Glòries también generó cierta división, pero no a este nivel. También en las primeras semanas del pacto se produjo un roce entre ambas bancadas porque el equipo de Colau vetó el fichaje de Xavier Marcé como comisionado de CulturaXavier Marcé, cartera que cayó del lado socialista. El líder del PSC en Barcelona, Jaume Collboni, optó por escurrir la polémica y le nombró asesor personal en estos menesteres. 

EN EL PRÓXIMO MANDATO

Por parte del gobierno -de la parte de Barcelona en Comú-, fuentes municipales recuerdan que la voluntad es "dejar el proyecto cerrado para poderlo ejecutar en el siguiente mandato". En el primer trimestre del 2018 está previsto un proceso participativo para que los vecinos aporten su punto de vista, según el mismo portavoz. Las medida previstas ahora, prosigue, "avanzarán en la verificación del entorno". "Esta medida de gobierno se ha trabajado en el seno del distrito de Ciutat Vella, formado por PSC y BEC".

Modol ha recordado que el PSC, antes de formar tándem de gobierno, consiguió que la alcaldesa les aprobara un ruego en el que planteaban la reforma de Via Laietana que habían solicitado los residentes y 'botiguers' para intentar revitalizar la zona. "Lo que hemos conocido ahora a través de la prensa -sostiene el también arquitecto y urbanista- no es ninguna mejora del espacio público".

Daniel Mòdol

concejal del psc

"Es un proyecto que no está a la altura de las expectativas de vecinos y comerciantes"

Via Laietana juega un papel vital en la movilidad y la circulación de Ciutat Vella. Cortado el paso por la Rambla, se ha convertido, si uno no quiere ir hasta Picasso o el Paral·lel, en la única vía de acceso y escape del frente marítimo. Ese papel fundamental en la circulación (en mandatos anteriores también se ponía como excusa que había que emprender a la vez la mejora de Urquinaona, parada por la cola subterránea de maniobras de los Ferrocarrils) ha servido a los gobiernos de turno para mirar hacia otra parte durante las últimas dos décadas. Mòdol receta coordinar este proyecto con la transformación de la Rambla, ya que son "dos calles que interactúan y que dependen la una de la otra". ¿Pero de verdad es posible quitarle un carril de circulación a Via Laietana para ampliar aceras?

GUERRA AL AUTO

Tendría su lógica si tenemos en cuenta la guerra que Barcelona en Comú mantiene abierta con el vehículo privado. Iría en sintonía con los designios del plan de movilidad urbana, que impone una reducción del 21% del tráfico privado entre el 2013 y el 2018. Nadie apuesta porque eso se vaya a conseguir. Ni mucho menos. Si se llega al 5%, ya será mucho. De ahí que haya sorprendido una reforma de la Via Laietana que mantiene intacto el terreno del automóvil. Puede que sea porque no es un sitio para estar, sino para pasar. Porque no es una prioridad para este gobierno. 

En este kilómetro entre las plazas de Uquinaona y Antonio López se concentran tres departamentos de la Generalitat, el mausoleo de Correos y Telégrafos, el inmueble de los sindicatos, cubierto por una malla que da pavor; el Col·legi d’Enginyers Industrials, una finca del Col·legi de Metges, la sede de Foment del Treball, la de Catalunya Caixa, la delegación provincial del INE o la oficina del censo electoral. Ni un solo equipamiento de barrio. Ni para jóvenes, ni ancianos, ni niños. Podría ser un paso al Port Vell o la Barceloneta, pero ni eso, porque son muy pocos los que andan por debajo de la plaza del Àngel. La arteria tuvo el Palacio del Cinema, de Balañá, pero cerró en el 2001 y el inmueble sigue vacío, sin futuro. 

AUTOCARES DE TURISTAS

Lo que no parece estar en discusión es el carril de subida y bajada reservado para el transporte público. Más aún si se tiene en cuenta que dos de las líneas de la nueva red de bus (la V15 y la V17) pasan por ahí con una pretendida frecuencia de entre cinco y siete minutos. Es así siempre que consigan sortear los autocares de turistas que suelen desencochar a la altura del Palau de la Música. 

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El nombre puede llevar a engaño. Pero no, la Via Laietana no lleva ahí toda la vida. Ni mucho menos. A principios del siglo pasado fue necesario derribar más de 300 edificios para que esta nueva arteria conectara, dentro del plan Cerdà, la floreciente Eixample con el puerto, por aquel entonces, el epicentro de la economía local. Quedó más o menos como está hoy: la calle más neoyorquina de Barcelona.

La oposición no da respaldo a la propuesta

Por parte de Ciutadans, el concejal Koldo Blanco lamentó que Barcelona en Comú “anteponga la ideología a las necesidades de vecinos y comerciantes” y tachó de “retrógrado” el proyecto en la Via Laietana.”El planteamiento de actuaciones puntuales no responde en la práctica a ninguno de los problemas que se constatan a día de hoy” en esta arteria.