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BALANCE DE LA SINIESTRALIDAD DURANTE EL AÑO PASADO

Barcelona registra el mayor número de accidentes de los últimos nueve años

La cifra de peatones muertos se disparó el 166%, hasta 16 víctimas mortales, en un 2016 en el que fallecieron tres ciclistas

La Urbana pone en circulación un vehículo camuflado con cuatro cámaras para detectar infracciones de tráfico

Carlos Márquez Daniel

Accidente con una víctima mortal en la calle de Pau Claris, en el 2016.

Accidente con una víctima mortal en la calle de Pau Claris, en el 2016. / DANNY CAMINAL

Reducir el número de accidentes en una gran ciudad como Barcelona es un trabajo transversal. Implica al ciudadano, sea de aquí o turista, vaya a pie o en un vehículo; a la policía, por su papel de control del tráfico y de gestión de los propios siniestros, y al ayuntamiento, responsable de buscar medidas que permitan convertir calles y plazas en lugares más seguros. Ahora muere menos gente y hay muchos menos heridos graves que hace 15 años. Pero la comparativa del 2016 respecto al 2008, cuando arrancó la crisis económica, aporta un dato preocupante: es el año con más accidentes con víctimas, justo cuando los desplazamientos, por culpa (o gracias) de la crisis, se habían reducido, porque a menos trabajo, menos lugares a los que ir. Y siempre con el más débil como principal perjudicado, el peatón. El año pasado murieron 16 viandantes, un 166% más que en el 2015.

La Guardia Urbana interviene cada día en 27 accidentes con víctimas, una cifra demasiado elevada, como trágicas son las 28 muertes registradas durante el 2016. Supermanzanas, transporte público, campañas para sensibilizar, radares, ambiciosos planes municipales para achicar el vehículo privado, sesiones para las personas mayores..., mucho esfuerzo para que el balance de siniestralidad aseste ahora este sonoro puñetazo.  

Las víctimas mortales representan lo más triste de este repaso a la accidentalidad, pero el dato más representativo, el termómetro de la seguridad vial, lo dan el número de accidentes y el de heridos graves y leves. Y ahí es donde se masca el mal sabor. Entre enero y diciembre del 2016 se registraron 9.330 siniestros con víctimas, un 2,48% más que en el ejercicio anterior y más que en cualquier año hasta el 2007, cuando se produjeron 9.787 siniestros con víctimas. Los heridos leves fueron 12.060, por 11.810 del 2015, y los graves, 194, cinco menos que el año anterior. Esta última cifra sí ha bajado de manera significativa en los últimos años: 596 en el 2004, 326 en el 2009 o 282 en el 2014. 

TRES CICLISTAS MUERTOS

El perfil de los fallecidos sí alumbra, sin embargo, valiosas informaciones sobre lo que debe hacerse de ahora en adelante. Entre los 28 muertos hay 16 peatones, diez de los cuales eran mayores de 70 años. Esta cifra supone un aumento del 166% respecto a la del 2015, cuando en total perecieron 27 personas. Los motoristas -siete, 10 menos- equilibran esta triste balanza. Entre los muertos hay tres ciclistas, un dato para reflexionar, pues tal y como ya apuntó este diario, entre el 2010 y el 2016 murieron solo dos ciudadanos que circulaban en bici, uno en el 2012 y otro en el 2014. El ciclismo urbano ha crecido, ¿pero tanto como para que el 10,7% de los fallecidos pertenezcan a este colectivo?

La cifra de vehículos implicados también refleja la irrupción de los pedales en la movilidad diaria. En el 2016, un total de 812 bicis se vieron envueltas en un siniestro, casi un 20% más que en el 2015. Cierto es que siguen siendo una parte muy pequeña del pastel, el 4,5% del total de vehículos implicados (0,8 puntos más que el año anterior), pero bien haría el ayuntamiento en tomar buena nota a la hora de muscular el despliegue de la red de carriles bici previstos. A saber: 300 kilómetros para antes de que termine el mandato, cuando está previsto que se prohíba a las bicis circular por la inmensa mayoría de las aceras. 

La concejala de Movilidad, Mercedes Vidal, y el comisionado de Seguridad, Amadeu Recasens, han sido los encargados de desgranar los datos este viernes. Han repetido hasta la saciedad que la seguridad vial es una "prioridad" para este ayuntamiento y han hecho un llamamiento a los ciudadanos para que se muevan "de manera responsable". La edila ha admitido un "cierto repunte de los accidentes", una tendencia que le preocupa "mucho". "La prioridad es la protección de los más vulnerables de la pirámide de la movilidad: los peatones". 

UN VEHÍCULO CAMUFLADO

Para intentar reducir la siniestralidad, la Guardia Urbana tiene en pruebas un vehículo no logotipado y con cuatro cámaras que se dedicará a cazar a infractores por la ciudad. Preguntado sobre si con una sola unidad bastaba y sobre el hecho de que vaya camuflado, Recasens ha asegurado que es una medida "imprescindible para que las personas con poca conciencia vayan con más cuidado". 

Manuel Haro, jefe de la unidad de Accidentes de la Urbana, un grupo que creó él mismo, ha explicado a este diario al término de la rueda de prensa que el acento debe ponerse en el peatón, y sobre todo, en las personas mayores. Comparte el caso de un anciano al que vieron pasar en rojo. Le preguntaron. El hombre dijo que tenía prisa porque iba a buscar a sus nietos. Ahí hay un tema sociológico por analizar, de cómo los ciudadanos seniors viven con un estrés que no les toca por edad. Y un último dato tan lógico como revelador: en los accidentes con peatones fallecidos sucedidos en el 2015, la culpa se reparte más o menos al 50%, pero en el 100% de los casos, la única víctima fue el que iba a pie.

Las causas: distracciones y ninguneo de las normas

Las causas de la accidentalidad siguen siendo las de siempre, básicamente, las distracciones al volante y no respetar las distancias. En tercer lugar están los giros indebidos y sin precaución, seguidos del ninguneo del semáforo y el cambio de carril indebido. Así las cosas, el comisionado de Seguridad, Amadeu Recasens, ha insistido en varias ocasiones en reclamar "responsabilidad y respeto" a la ciudadanía. "Por favor, respeten las normas y los pasos de peatones, y los conductores, respeten la limitación de reflejos" de las personas mayores. Pido una vez más que se haga caso de las señales y que se respete la disciplina". Sobre las personas mayores, Evelio Vázquez, intendente mayor de la Guardia Urbana, ha avanzado la intención del cuerpo de formar a las personas que estén en contacto con los ancianos para concienciarles de la necesidad de respetar los semáforos y de cruzar por los pasos de peatones.