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Cuatro millones de años de evolución humana

Una exposición presenta en CosmoCaixa piezas únicas procedentes Olduvai y otros yacimientos paleontológicos de Tanzania

ANTONIO MADRIDEJOS / BARCELONA

Cráneo y cuernos de Pelorovis oldowayensis, un bóvido ya extinto en la exposición La cuna de la humanidad, en CosmoCaixa. Detrás, Audax Mabulla y Elisa Durán.

Cráneo y cuernos de Pelorovis oldowayensis, un bóvido ya extinto en la exposición La cuna de la humanidad, en CosmoCaixa. Detrás, Audax Mabulla y Elisa Durán. / MÒNICA TUDELA

Unos 200 fósiles y reconstrucciones que resumen la historia de la humanidad, desde los ancestrales Australopithecus que poblaron el Valle del Rift desde hace cuatro millones de años hasta los Homo sapiens, que surgen hace unos 200.000, pueden contemplarse a partir del miércoles y hasta el próximo enero en una exposición en el museo CosmoCaixa de Barcelona. La muestra incluye como gran atractivo diversos restos procedentes del Museo Nacional de Tanzania, en Dar es Salaam, que nunca habían salido de África, varios de ellos fruto de las excavaciones del equipo internacional TOPPP, coordinado por los arqueólogos españoles Enrique Baquedano y Manuel Domínguez-Rodríguez.

"Hemos tenido el privilegio de acceder a unos de los lugares más espectaculares del mundo", han declarado ambos al presentar la exposición, titulada La cuna de la humanidad“Y aún queda mucho trabajo por hacer”, ha añadido el director del Museo Nacional de Tanzania, Audax Mabulla, que ha asistido a la presentación. Darwin, como en todo, fue premonitorio cuando ya en el siglo XIX apuntó que nuestros orígenes se situaban en África, y no en Asia oriental como en un principio se pensó, ha recordado Elisa Durán, directora general adjunta de la Fundació La Caixa.

Olduvai, nombre de reminiscencias míticas en el mundo de la paleontología, preside buena parte de la exposición. En los sedimentos de la garganta de Olduvai, un cañón creado por la erosión de un antiguo cauce fluvial, al este de la llanura del Serengueti, se ha encontrado una diversidad de homínidos única en el mundo. De allí procede, por ejemplo, una de las piezas más valiosas presentes en CosmoCaixa: un esqueleto parcial de Paranthropus boisei, una especie ya extinta, recia y con la mandíbula más robusta de la historia de la evolución humana, según han comentado Baquedano y Domínguez-Rodríguez. El fósil, con una antigüedad estimada de 1,34 millones de años, apareció en el 2010 fruto de los trabajos del equipo TOPPP.

En Olduvai es hoy un territorio eminentemente desértico, pero en el Pleistoceno estaba dominado por sabanas con gran diversidad animal, como se aprecia en las espectaculares ilustraciones realizadas por el dibujante Mauricio Antón y en los restos fósiles de animales. Entre otros, destacan los inmensos cuernos de Pelorovis oldowayensis, un bóvido extinto con ejemplares que debían pesar hasta mil kilos, antepasado de los actuales búfalos africanos. Domínguez-Rodrigo ha explicado que algunos de los cuernos localizados presentan marcas de cortes y fracturas, “resultado del acceso de los homínidos” a este tipo de recurso alimentario.

La exposición también presenta una selección de las herramientas de piedra que favorecieron estos comportamientos cazadores, entre ellas las bifaces achelienses (utensilios con forma de almendra, tallados por un extremo), tecnología revolucionaria cuya invención se atribuye a Homo ergaster. Además, acompaña a la muestra un pequeño documental de realizado por el cineasta Javier Trueba sobre el trabajo de los arqueólogos en Olduvai.

La muestra ha estado expuesta con anterioridad en el Museo de la Evolución Humana de Burgos y en el Museo Arqueológico de Madrid. No hay que perder la oportunidad. "Será la última vez que tendremos la oportunidad de tener estas piezas fuera de Tanzania", ha concluido Domínguez Rodríguez.

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