24 oct 2020

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EL FUTURO DE UN EQUIPAMIENTO EMBLEMÁTICO

Sant Adrià blinda la conservación de las tres chimeneas

Un informe de la Diputación avala la declaración de Bien Cultural de Interés Local, aunque Endesa puede acudir a los tribunales

VÍCTOR VARGAS LLAMAS / SANT ADRiÀ DE BESÒS

Las tres imponentes chimeneas de la central de Sant Adrià de las que casi solo queda el hormigón.

Las tres imponentes chimeneas de la central de Sant Adrià de las que casi solo queda el hormigón. / ALBERT BERTRAN

Tres moles de 200 metros seguirán presidiendo el 'skyline' de Sant Adrià de Besòs si la justicia no dice lo contrario. La pequeña ciudad del Barcelonès norte destierra las amenazas de la demolición inminente que se cernía sobre las tres chimeneas de la antigua central térmica después de que haya prosperado uno de los requisitos imprescindibles para que el ayuntamiento pueda conservar intactos los edificios propiedad de Endesa, que pretende derribarlos. La Diputación de Barcelona ha emitido un informe que avala la pretensión del consistorio de declarar el icónico edificio Bien Cultural de Interés Local (BCIL).

El ente supramunicipal ha certificado “el valor histórico, técnico, paisajístico e identitario” del espacio, según Xavier Menéndez, responsable del estudio. Un requisito imprescindible para que el consistorio culmine el proceso administrativo de blindaje de las tres chimeneas, inactivas desde el 2011. Toda vez que se dispone del dictamen, se presentará formalmente la declaración de BCIL “en un pleno entre marzo y abril”, según fuentes municipales. Endesa y cualquier otra parte que lo estime oportuno puede presentar alegaciones en el periodo que abrirá el consistorio, en torno a 15 días. Un nuevo pleno serviría para aprobar definitivamente la declaración.

Endesa mantiene la voluntad de desmantelar las instalaciones, construidas entre 1971 y 1976,  “siguiendo el mandato del Ministerio de Industria y el compromiso adquirido con la sociedad”. Fuentes de la eléctrica no han querido confirmar si la empresa optará por la vía judicial si, como todo parece apuntar, se acaba aprobando la declaración.

MANTENIMIENTO

El consistorio comenzó el protocolo para la declaración del edificio como BCIL el pasado septiembre, momento en el que suspendió las licencias de obras en este sector a la espera de que se formalizara el trámite con la Diputación. La ley 9/1993 de Patrimonio Cultural Catalán permite a los ayuntamientos proteger jurídicamente, de forma singular y  específica, cualquier inmueble que consideren que cumple los requisitos de valor histórico, artístico y cultural a través de esta figura. Es el pleno consistorial el que tiene potestad para aprobar la iniciativa toda vez que disponga de un informe técnico favorable.

El diputado de Junts Pel Sí Juanjo Puigcorbé ha sido el responsable de entregar el documento al alcalde de Sant Adrià, Joan Callau, en un acto que también ha contado con la presencia de la concejala de Àmbit Badalona Educadora, Laia Sabater, dado que una parte de la sala de turbinas pertenece a Badalona. Desde el 2011 se desarrollan trabajos de desmantelamiento y derrumbe de las estructuras de la central, a excepción de los edificios de las tres calderas y chimeneas, así como de la sala de turbinas, las estructuras objeto de protección. Nada ha avanzado el consistorio sobre sus planes para afrontar el costoso mantenimiento de las instalaciones.