Casa Leopoldo baja la persiana

El histórico restaurante del Raval regentado por Rosa Gil, afectado por la crisis, está cerrado desde agosto pero reabrirá con otra orientación empresarial

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PATRICIA CASTÁN / BARCELONA

Casa Leopoldo, el histórico restaurante del Raval, está cerrado desde el pasado mes de agosto. La empresaria Rosa Gil, hija del fundador, decidió en verano dejar la gestión del establecimiento de la calle de Sant Rafael que tantas tertulias literarias y taurinas protagonizó durante décadas. La crisis y su edad, 66 años, motivaron su adiós al negocio, afirma, aunque se prevé que el local volverá a tener vida con otro empresario al mando.

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El establecimiento, cuyo mejor embajador fue el escritor Manuel Vázquez Montalbán, vivió años de gloria al abrigo de un cambiante barrio Chino que le confirió un cierto espíritu bohemio a su clientela, rememora. Luego llegarían los turistas atraídos por la solera que explicaban las guías de viaje y la transformación del Raval en el barrio con más inmigración de la ciudad, por un lado, y en territorio de moda en los últimos tiempos, con una amplia variedad gastronómica. Pero comer en Casa Leopoldo no era barato, con un tíquet medio de 50 a 60 euros, y Gil asume que la crisis golpeó con dureza a negocios como el suyo. Su propuesta culinaria no viró en ese tiempo, con platos tan populares como su 'cap i pota', albóndigas con sepia, arroces...

Propietaria del inmueble, donde también se sitúa su vivienda, Gil, genio y figura en Ciutat Vella, mantendrá allí su residencia. Ultima negociaciones para que el establecimiento tenga un nuevo titular, que está por decidir si mantendría el nombre que le dio su padre, en 1936.