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La materia gris de BCN

Barcelona Regional nació como instrumento urbanístico de Maragall y hoy es un reconocido 'think tank' metropolitano

La empresa se halla detrás de las principales transformaciones

JESÚS G. ALBALAT / XABIER BARRENA / BARCELONA

BR son unas siglas que dicen poco al común de los mortales. Pero en el mundillo de urbanismo barcelonés son las siglas. Y el nombre al que se las asocia es el de Josep Antoni Acebillo, el que fuera brazo ejecutor, primero, de Oriol Bohigas y, después, factótumde los cambios en la ciudad. Nacida en la Nochebuena de 1993, aunque se puso en marcha ya en el 94, Barcelona Regional (BR) ha sido la materia gris con la que Barcelona ha avanzado y mantenido su primacía urbanística tras los Juegos Olímpicos. Tuvo un nacimiento modesto, con los muebles heredados del Institut Municipal de Promoción Urbanística (IMPU), extinto con el fin de la transformación olímpica, y con un logotipo pergeñado por un voluntarioso delineante que le echó un par de tardes.

El nacimiento de BR forma parte del crecimiento de la propia ciudad. Entre 1980 y 1987, el dúo Bohigas-Acebillo puso las bases de cómo se debía abordar el espacio público en Barcelona. Era la época de las, entonces, muy criticadas plazas duras. Entre 1987 y 1993 vino, obviamente, la transformación olímpica, en la que Acebillo cobró ya todo el protagonismo. Y en 1994, cuando era obvio que el arquitecto no iba a ponerse de nuevo los manguitos del día, Pasqual Maragall le creó a medida lo que iba a convertirse en su instrumento urbanístico.

Los primeros retos fueron, por ejemplo, configurar una nueva estructura del sistema ferroviario de BCN: dos estaciones metropolitanas del AVE. Una bajo la terminal del aeropuerto y otra en Sagrera, unidas por el litoral. También la recuperación medioambiental del río Besòs y completar la transformación del frente marítimo de la ciudad hasta el Besòs, continuando el proceso inaugurado con la Vila Olímpica.

EL DILUVIO DE CERDÀ

El fallo de una conducción de agua en la plaza de Cerdà, tras un auténtico diluvio, con las imágenes de conductores con el agua a la cintura, supuso la pérdida de la capacidad ejecutora de BR. A partir de ese momento se dedicó solo a pensar la ciudad, el entorno metropolitano y sus infraestructuras.

De la agencia salió, por ejemplo, el audaz plan de convertir la depuradora del Besòs, la que trataba el agua residual de 1,75 millones de personas, en una gran plaza pública. Donde hoy, con el fracasado evento del Fòrum 2004 por en medio, se celebra, por ejemplo, el Primavera Sound.

BR siempre fue presidida por el alcalde de turno. Hasta que llegó Xavier Trias, que delegó en Antoni Vives. Bajo su manto, y con Willy Müller de director general, la agencia se ha centrado intensamente en una propuesta para el Morrot que ha ido configurándose como la versión descafeinada de la propuesta estrella de Trias en el 2007. En esa campaña planteó un barrio residencial de 10.000 viviendas. En el 2011, ya con menos viviendas, lo bautizó como blau@ictinea -submarino de campaña incluido.

BR y su director, con la protección de Vives, han desplegado una intensa actividad de proyección internacional con el llamado modelo Barcelona por bandera. Aquel modelo otrora criticado por convergentes y posmodernos.