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Abre la cooperativa chatarrera de subsaharianos de Sant Martí

15 jóvenes provenientes de los asentamientos se organizan en un plan impulsado por el consistorio

Alencop ofrece un servicio gratuito de recogida a domicilio de electrodomésticos y otros trastos

HELENA LÓPEZ / BARCELONA

"Cuando sientes que te estás ahogando, para salvarte te agarras a la cabeza de una serpiente, aunque sepas que es una serpiente y quizá te muerda. Una vez fuera del agua ya buscarás el antídoto para la picadura". Con este símil describe Joseph Amba la sensación vivida por muchos de los jóvenes subsaharianos, como él, desalojados por el anterior gobierno municipal de las decenas de asentamientos que se extendían en la última década por solares y naves abandonados -y ocupados- en el distrito de Sant Martí. Jóvenes que se dedicaban mayoritariamente a la recogida de chatarra -aunque no exclusivamente, también había músicos y artistas plásticos- y que se vieron de repente tras una operación policial sin casa ni medio de sustento (en las naves guardaban la chatarra que les servía para comer y mandar algo de dinero a sus países de origen).

El plan para la erradicación de los asentamientos -en forma de cabeza de serpiente-, además de, como su nombre dejaba claro, borrar del mapa esos antiestéticos espacios que manchaban la Barcelona de postal, pretendía ayudar a estos cientos de jóvenes a encontrar un trabajo que les permitiera tener una vida digna. El proyecto estrella para tan ambicioso objetivo era impulsar una cooperativa de chatarra para que estos hombres pudieran realizar el trabajo al que estaban acostumbrados de forma regular. Cooperativa que tras tantos meses de anuncios sin frutos aparentes parecía una entelequia, pero que ayer subió la persiana en el polígono industrial situado en el número 42 de la calle de Santander, en Sant Martí.

Alencop es una cooperativa formada por 15 jóvenes procedentes de esos asentamientos. La empresa se dedica a la recogida a domicilio de forma gratuita de electrodomésticos y de todo tipo de chatarra y de su traslado a la chatarrería o al punt verdCualquier vecino de Sant Martí que quiera deshacerse de un trasto puede ponerse en contacto con ellos en el teléfono 93 611 92 01 o a través del correo info@alencop.coop. Recogerán también este tipo de residuos en entidades de toda la ciudad.

"De momento tenemos tres bicis eléctricas con un pequeño remolque, y nuestra intención es ir ampliando la flota y el número de socios a medida que el proyecto se vaya conociendo", explica Amba, el director de la cooperativa. "De los 15, solo cuatro tenemos papeles, yo soy uno de esos. Los otros 11 no los tienen, pero podrán acceder a ellos a partir del contrato de trabajo en la cooperativa", explica el joven. "Cada una de estas bicis vale 7.000 euros, tenemos que ir poco a poco", añade el joven camerunés.

La cooperativa, en la que estos 15 hombres trabajan de forma autónoma, ha sido impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona -es este quien pondrá el dinero durante los dos primeros años si nada cambia (el impulsor fue el anterior gobierno)- y ha contado en todo momento con el asesoramiento técnico de la cooperativa Labcoop, que echó una mano al municipio para analizar si era viable algo tan complejo como una cooperativa de chatarreros.

«Lo más importante de Alencop es que fomenta la autogestión. Les empodera y les da autonomía, que era algo que echaban mucho en falta», explica Guillermo Rojo, técnico de Labcoop que ha ayudado a poner los cimientos de Alencop.

TRES LÍNEAS DE TRABAJO

Rojo señala también que el proyecto tiene tres líneas de trabajo. Además del empleo -los 15 hombres están contratados a jornada completa-, la cooperativa atiende las necesidades de vivienda -viven en pisos compartidos, que la cooperativa paga como parte de su sueldo- y de alimentación. «Una parte del sueldo [que es el salario mínimo interprofesional] es en una especie de moneda social; unos tíquets para algunos restaurantes y tiendas que ellos han elegido, donde encuentran los productos que usan», prosigue el técnico de Labcoop, quien precisa que se trata de un proyecto piloto que prevé ofrecer trabajo a otros 15 subsaharianos en una situación similar el año próximo.

El líder de ERC en el consistorio, Alfred Bosch, celebró ayer en un comunicado de prensa el inicio de la actividad en la cooperativa, que se inaugurará de forma oficial este jueves. Bosch recordó que la idea de impulsar una cooperativa de este tipo por parte del ayuntamiento la puso sobre la mesa su antecesor en el cargo, el exconcejal Jordi Portabella.