13 ago 2020

Ir a contenido

LA BARCELONETA

Contra el turismo ruidoso, los pisos por días y la especulación

El barrio de la Barcelona simboliza la cruzada más decidida contra el auge turístico en la ciudad. Los conflictos de convivencia protagonizados el pasado verano por turistas borrachos e incívicos, unidos a la gran cantidad de pisos de alquiler por día en la zona (muchos de ellos, ilegales) llevaron al vecindario a rebelarse con sonoras protestas en agosto. No han bajado la guardia y pese a la ofensiva del ayuntamiento de detección y sanción de pisos turísticos conflictivos (con el cierre de 170 hasta final de octubre), mantienen activas las denuncias y las reuniones para controlar nuevos focos.

La última batalla vencida es haber persuadido a los organizadores del Primavera Sound de no firmar un acuerdo de colaboración con Airbnb para recomendar los pisos turísticos a los asistentes al festival. En el barrio marinero creen que dicho pacto llenaría de nuevo su alojamiento turístico de jóvenes con ganas de juerga.

Las demandas en la Barceloneta son radicales. No solo piden la erradicación de la actividad ilegal, sino que exigen a Trias que anule todas las licencias concedidas en la zona (oficialmente 69), al considerar que el negocio es incompatible con la convivencia familiar, en una zona de pisos pequeños y alta densidad. También cree que favorece la especulación con sus viviendas.