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PROYECTO DE EDUCACIÓN COMUNITARIA EN CIUTAT VELLA

Versos de rabia en el Raval

Chicos del barrio expresan en una canción sus sentimientos ante la muerte de Benítez y las identificaciones arbitrarias

El colectivo La Llama nace en un taller de la asociación TEB

HELENA LÓPEZ / Barcelona

jovesteb (/ YouTube)

Para Abdesamad, Waqas Ahmed y Michael, andar por la calle y que les pare la policía para pedirles la documentación es algo normal. Casi cotidiano. «Si vas con un amigo y te tiene que esperar, es un rollo», explica con naturalidad Waqas Ahmed. «Nosotros no decimos que todos los policías sean malos. Hay algunos que son majos y nos hablan bien, como los que vienen al instituto a explicar cosas. Pero hay otros que no, que te paran porque coincides con la descripción de alguno que haya robado o algo y te hablan mal y te cachean», cuenta Abdesamad. «Estamos acostumbrados a que nos registren, pero lo de Juan Andrés [Juan Andrés Benítez, el vecino del Raval fallecido en octubre tras de ser golpeado por la policía en la calle de la Aurora] fue demasiado», apunta Michael. Abdesamad, Waqas Ahmed y Michael son tres chavales del Raval de 16 y 17 años quienes, junto a sus amigos Francis y Aziz, todos MCs -raperos, para los no iniciados-, han creado el colectivo La Llama, dentro del proyecto educativo y comunitario de la Asociación para Jóvenes TEB y Ravalnet.

'Luchando derechos'

Esa mezcla de sentimientos de impotencia y rabia frente a la muerte de Benítez hizo a los jóvenes plantearse que, quizá, lo que pasaba con la policía en el Raval no era normal -«vienen amigos de otros barrios y flipan»SEnD. De ahí nació Luchando derechos, la primera canción del colectivo, nacido en el taller de rimas del proyecto Maquetes, que TEB ofrece desde hace años a los jóvenes del barrio.

En el taller, en el que los chicos funcionan de forma asamblearia, tomando siempre ellos las decisiones, solo hay una norma: el respeto. Se trata de trabajar los derechos humanos a través de la música. «No podemos pedir que no nos agredan y agredir nosotros, aunque que sea verbalmente -argumenta sonriente Abdesamad-, por eso Michael canta lo de 'quieren imponer el respeto con sus placas; ellos tienen pelotas de goma, nosotros, pancartas'».

 

Con la ayuda del entregado trabajo de Pol y Susi, los educadores de TEB encargados del taller - «ellos son la llama», «sin vosotros somos como un huevo frito sin patatas», bromean agradecidos los chicos- grabaron un vídeo para su primera canción que en pocas semanas ha llegado casi a las 2.500 visitas en Youtube. E incluso han actuado en el Teatre Lliure. El director teatral Ivan Morales, vecino del barrio, vio el vídeo y, a través de su página de Facebook, se puso en contacto con TEB para hacerles una propuesta: cantar su canción al final del espectáculo Jo mai, en el Lliure hasta el pasado 2 de febrero. «Como todo, lo decidieron ellos. Y fueron valientes y dijeron que sí. Muchos de ellos era la primera vez que actuaban y lo hicieron muy bien», asegura orgulloso Pol. «A mí me gustó más el público de El Lokal, del día que fuimos a hablar del proyecto. Eran gente que se notaba que vivía en el barrio y sabía de lo que le hablábamos. Nos entendían. Los del Lliure también nos aplaudieron, claro, pero era diferente», se sincera Abdesamad.

Violencia machista

Después del éxito de Luchando derechos trabajan en la próxima canción, en la que hablarán de la violencia machista (la idea es tenerla lista para el 8 de marzo). El vídeo de Luchando derechos lo estrenaron el día de los derechos humanos.

El colectivo La Llama -además de por ser «la llama» del barrio, un guiño al animal que acompaña a Lory Money en el videoclip de Ola ke ase- es fruto del trabajo de TEB de tratar con los chicos las temáticas sociales. «El objetivo es que puedan analizar su realidad, tomen conciencia de su situación y que, de manera colectiva y desde valores como la solidaridad, la cooperación o la ayuda mutua pueden transformarla», apunta Pol, el educador que trabaja en el taller de rimas. «Queremos que adquieran competencias y habilidades personales y sociales a través de la música y el análisis de temáticas sociales», prosigue el educador, tan encantado con los chavales como los chavales con él.