01 abr 2020

Ir a contenido

REHABILITACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO

La basílica más guapa

Santa Maria del Mar finaliza la restauración del ábside y recupera las cinco capillas con ventanales que sufrieron daños en el siglo XIX

CRISTINA SAVALL
BARCELONA

Santa Maria del Mar ya luce con todo su esplendor tras concluir la rehabilitación del ábside con sus ventalanes. La reforma arquitectónica recupera las cinco capillas y sus cantorías (tribunas destinadas antiguamente a los cantores), ocultas durante años tras ser parcialmente destruidas en el siglo XIX.

Con la reparación de esta parte del templo, abovedada y semicircular, donde se alzan el altar, la capilla del Santíssim y el presbiterio, concluye la tercera fase del ambicioso plan de restauración iniciado en el 2006, tras la firma de un convenio de colaboración entre el departamento de Cultura de la Generalitat, el Arzobispado de Barcelona y la parroquia. El proyecto es obra de los arquitectos Enric Solsona y Xavier Guitart, que han dispuesto de un presupuesto de 1.054.742 euros para esta fase iniciada en el 2011.

Quedan pendientes la reforma de la puerta principal de madera y la recuperación de algunos elementos arquitectónicos góticos originales, que todavía permanecen escondidos a los visitantes.

Josep Maria Martí Bonet, delegado del Patrimonio Cultural del Arzobispado, recordó ayer que en todos estos años se han restaurado las fachadas, el campanario y sus campanas, el inmenso rosetón, las azoteas, los ventanales y las gárgolas. «Las cantorías, que se encuentran edificadas en la zona media de las capillas de detrás del altar, estarán abiertas al público. Desde allí, la vista de la basílica es espectacular. Es un lugar privilegiado», consideró.

La idea es ubicar un pequeño espacio museístico en esta zona rehabilitada. «Se explicará cómo se construyó la basílica, qué caracteriza al gótico catalán y cómo era la Barcelona del siglo XIV», contó.

Las capillas del presbiterio fueron una de las zonas más afectadas por el incendio de 1936, que sobre todo dañó a la nave central de Santa Maria del Mar, uno de los iconos arquitectónicos del sur de Europa. Ferran Mascarell, 'conseller' del Cultura, manifestó ayer, en el acto de celebración del fin de obras, que esta basílica está «en el corazón» de los barceloneses. «Barcelona es admirada por sus monumentos», declaró. Él mismo, en su breve etapa como conseller en el Govern socialista, firmó en el 2006 el convenio con el Arzobispado de Barcelona.

Plena sintonía

«Los catalanes del siglo XIV se administraban los recursos libremente, nosotros no. Espero que lo recuperemos», señaló Mascarell, para quien la simplicidad de la ornamentación de la basílica gótica se encuentra «en plena sintonía» con el carácter catalán.

Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona, desveló que Santa Maria del Mar fue donde lo bautizaron. «Es propiedad de la Iglesia, pero está al servicio del pueblo», recalcó el cardenal, tras desear que prosperen «las buenas relaciones que mantiene el arzobispado con la Administración catalana».

Solsona informó que la restauración del ábside se ha realizado tanto en el interior como en el exterior que da al paseo del Born. «Se han reconstruido ventanales y bóvedas con sus motivos ornamentales», puntualizó el arquitecto. En una pintura muy deteriorada se ha inscrito el escudo de la basílica.