27 nov 2020

Ir a contenido

AMBIENTE político enrarecido en el barcelonès nord

Albiol divide y vence

Una encuesta encargada para sopesar el cambio de gobierno revela el escaso desgaste del alcalde

El fiasco de la moción de censura agria la relación entre los grupos de la oposición en Badalona

CARLES COLS
BADALONA

La frase divide et impera se le atribuye en latín a Julio César, en macedonio al padre de Alejandro Magno, en francés a Napoleón y en catalán de Badalona bien se la merece ya Xavier García Albiol a la vista de qué queda del intento de moción de censura que la oposición trató de edificar contra él en vísperas de la Semana Santa. No fue un coitus interruptus político sin más. Aquel empeño fallido no solo colea, sino que lo hace de forma creciente. Ayer mismo, Iniciativa per Catalunya organizó una rueda de prensa en Badalona casi exclusivamente para echar pestes del jefe de filas de CiU en la ciudad, Ferran Falcó, con el que hace apenas 15 días estaban a partir un piñón. Sin apenas mover un dedo, García Albiol tiene a la oposición bien dividida y afronta con renovado empuje la mitad decisiva del mandato con la vista puesta en las elecciones del 2015.

El encontronazo entre CiU e Iniciativa está directamente relacionado con la causa que hizo fracasar la moción de censura. El 21 de marzo, con discreción, dirigentes de ICV y de Convergència se reunieron en la sede de este último partido. La moción de censura hacía días ya que se estaba cocinando. Los ecosocialistas insinuaron entonces por primera vez que les incomodaba que Ferran Falcó estuviera imputado en una causa judicial ya casi polvorienta, pues está a punto de cumplir ocho años, pero quedaron citados para cerrar el día siguiente los últimos flecos del acuerdo. El día 22 de marzo, cuando el socialista Jordi Serra ya se veía alcalde, ICV vetó la presencia de Falcó en el nuevo ejecutivo municipal. Fue un sorpresón.

CiU invitó de inmediato a mirar con lupa una encuesta elaborada expresamente por la federación nacionalista con motivo de la moción de censura. En ella se constata que con García Albiol como alcalde, las expectativas electorales de ICV-EUiA crecen. La simple insinuación de ello por parte de Falcó ha dinamitado los puentes que unían a los grupos de la oposición. No solo esos. Fuentes directamente implicadas en la negociación aseguran que EUiA, el socio electoral de ICV, en un momento de calentón llegó a insinuar que si la prioridad era echar a García Albiol se podía incluso prescindir de los concejales de Iniciativa para propiciar el cambio. Con tanto revuelo, es tentador mirar con detalle qué más dice esa encuesta.

ESTANDARTES Y ESTADÍSTICAS / La primera sorpresa es cuán poco desgaste ha sufrido el alcalde del PP en sus controvertidos primeros dos años de mandato, en los que ha perdido a un concejal y a dos coordinadores de distrito por presunto pillaje, y en los que varios de sus restantes ediles han terminado con causas judiciales abiertas. Entre sus simpatizantes obtiene una estratosférica nota de 7,57, pero incluso sin tener en cuenta las filias políticas su gestión no recibe demasiados varapalos. ¿Qué hace bien García Albiol, según sus conciudadanos? En lenguaje coloquial, pararle los pies a la inmigración y garantizar la seguridad en las calles. Algunas estadísticas refutan esas afirmaciones. La población rumana ha crecido el 50% con García Albiol como alcalde, pero por encima de las cifras prevalecen aún las etiquetas que convirtió en estandartes durante la campaña electoral.

Incluso las razones de los partidarios de una moción de censura en Badalona son singulares. La mayoritaria (35,3%) es porque es del PP, pero en ese apartado de la encuesta aparece ya en quita posición y se supone que creciendo la corrupción (10,3%).

La cuestión, en definitiva, es que gracias al intento fallido de moción de censura ha sido posible hacer una suerte de vivisección a la política de Badalona y descubrir cómo anda de fuerzas cada frente de guerra. ICV, como revela la encuesta, parece que crece, pero lo sucedido puede que haya dejado latente una crisis interna, vista la reacción de EUiA,

El caso de CiU es el anverso de la moneda. La federación nacionalista cree que en el 2011 pagó en las urnas su respaldo al PSC en el gobierno de Badalona y considera que ahora ha pagado aún más caro el haber facilitado en su día la investidura de García Albiol. Para los convergentes, que también han tenido su propia crisis interna con Unió sobre la oportunidad o no de presentar una moción de censura, ese sambenito, el de entregar la ciudad al PP, le corresponde ahora a ICV por sus objeciones a que Falcó formara parte del nuevo gobierno municipal. A partir de ahora, según han anunciado los convergentes, serán el rottweiler de la oposición. Es una de las conclusiones que han sacado del movido último mes de negociaciones.

¿Le queda, en resumen, algo de vida a ese proyecto embrionario de moción de censura? Tras el abrupto fracaso de las conversaciones el pasado 22 de marzo, todas las partes implicadas coincidieron en que, pese a todo, había margen para enderezar el rumbo. Bastaba -decían- con que García Albiol sufriera un nuevo tropiezo. Ayer, sin embargo, quedó claro que las relaciones entre los miembros de la oposición están en su momento más bajo. Sin ni siquiera levantar un dedo, el alcalde ha consumado un divide y vencerás.