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INVESTIGACIÓN POR UN TRÁGICO SUCESO EN EL TIBIDABO

La jueza mantiene la imputación de 13 técnicos por el accidente mortal de El Péndulo

La magistrada señala en un auto que se produjo una "cadena de errores consecutivos"

J. G. ALBALAT / Barcelona

La juez de Barcelona Eugenia Canals ha decidido mantener la imputación para 13 ingenieros y técnicos por la muerte de una adolescente el 17 de julio del 2010 en el accidente que sufrió en el parque del Tibidabo la atracción El Péndulo. Otras tres menores resultaron heridas. Entre los acusados para los que continúa el proceso se encuentra el jefe de mantenimiento y seguridad del recinto y empleado de la empresa Parc d¿Atraccions Tibidabo (PATSA), los fabricantes del aparato, de nacionalidad italiana, los redactores del proyecto, los responsables de la obra, los técnicos de la compañía empresa que habitualmente hace los controles y un ingeniero de la mercantil que certifica el estado general de las atracciones. Como responsables civiles directos figuran una serie de aseguradoras y como subsidiarios el Ayuntamiento de Barcelona y siete sociedades. La magistrada ha acordado la extinción de responsabilidad penal para dos personas fallecidas y ha archivado el caso para otras siete.

La titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Barcelona, Eugenia Canals, considera que hay indicios de la comisión de los presuntos delitos de homicidio y lesiones imprudentes y atribuye el siniestro, tal y como apuntaron los informes periciales, a la rotura de los puntos de anclaje, la falta de definición en el diseño y la deficiente selección del material para su construcción, así como el “inadecuado mantenimiento de la atracción”.

Fallos que no fueron detectados

El auto relata que, en definitiva, se produjo una “cadena de errores consecutivos” que “no son detectados” por el responsable de la coordinación de los diferentes participantes en la instalación de la atracción, ni por las personas que intervienen directamente, “contribuyendo presuntamente a la producción del desgraciado accidente”.

La magistrada relata que sobre las 19 horas del 17 de julio del 2010, la menor fallecida y las tres heridas accedieron a la atracción denominada Air Diver Tribidabo, conocida como El Péndulo. Este aparato consiste en un péndulo de grandes dimensiones que hace oscilar una cabina donde caben cuatro personas. La atracción es manejada por dos encargados. Uno se hace cargo de los mandos y el otro de la carga y descarga de los usuarios.

Sobre esa hora, el mecanismo inició su elevación y la persona encargada de los mandos escuchó un ruido muy fuerte y seco. Ese ruido se repetía una y otra vez, mientras la base de la atracción no paraba de moverse. El técnico quiso avisar por teléfono de la incidencia, pero mientras hacía la llamada, la estructura que sujetaba el péndulo cedió, la base se desprendió y se cayó de golpe. La cabina donde estaban las chichas se precipitó al suelo, quedando las menores atrabajadas. Una de ellas, de 14 años, falleció, y las otras, de la misma edad, resultaron heridas.

La jueza, con al auto dictado ahora, da por finalizada la investigación y da traslado de las diligencias a la Fiscalía de Barcelona y a las acusaciones para que formulen, si consideran, su escrito de calificación. La resolución puede ser recurrida.