10 ago 2020

Ir a contenido

CONCENTRACIÓN EN EL SUBSUELO BARCELONÉS

Unas 200 personas se manifiestan en la estación de plaza de Catalunya contra la subida del transporte público

Los concentrados han precintado las entradas al metro para que la gente se colara simbólicamente

"Este billete, lo paga Urdangarín", ha sido una de las consignas más repetidas

HELENA LÓPEZ / Barcelona

Con una puntualidad pasmosa, a las siete en punto de la tarde, sino algo antes, los participantes en la concentración contra la subida de las tarifas del transporte público han iniciado la protesta bajo la plaza de Catalunya, convocada en las redes sociales.

El lema de la convoctaria era explícito: Yo no pago. El primero de los accesos a la neurálgica estación en la han hecho oír su voz ha sido el de Rodalies, donde aproximadamente dos centenares de personas han accedido sin pagar en señal de queja, después de que los abanderados de la acción precintarán las puertas, impidiendo que se cerraran.

Los concentrados, de perfiles dispares, de jóvenes a iaiaflautas, e incluso alguna madre con un niño pequeño, han empezando exprimiendo el clásico "el pueblo, unido, jamás serás vencido", invitando al resto de viajeros a participar en la acción. La llamada a la participación se ha hecho también a través del no menos recurrente "no nos mires, únete", y el algo más innovador (y oportunísimo) "a ti, a ti, a ti también te afecta".

El principal motivo de queja es la notable subida del precio del transporte público, el billete sencillo ha pasado de 1,45 de 2 euros, y el recorte en los servicios: han reducido la frecuencia de paso. 

Referencias a Urdangarín y Millet

Tras la "liberación" de la puerta de la estación de Rodalies, los manifestantes, que avanzaban coreando el mítico "no hay pan para tanto chorizo" o el chisposo "este billete lo paga Urdangarín" o "que pague Millet", han ido abriendo los distintos accesos al metro y han bajado hasta los ferrocarriles, repartiendo entre los muchos viajeros, ya que la concentración se ha producido en hora punta, trípticos en los que explicaban los motivos de la protesta, que se ha realizado de forma simultánea bajo la plaza del Sol, en Madrid.

Muchos de los pasajeros sorprendidos por la acción sonreían cómplices a los manifestantes e incluso les aplaudían (literalmente). Otros se mostraban indiferentes. Alguno les reprochaba las formas (durante el paseo se ha hecho alguna pintada en los pasillos, con mensajes como "No es crisis, es capitalismo").

La concentración ha durado aproximadamente media hora. Hacia las siete y media, los manifestantes han abandonado la estación, con una advertencia: "Volveremos".