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Los socorristas de BCN se quejan de las imprudencias de los bañistas

Los windsurfistas y los jóvenes que saltan desde los espigones desobedecen a los vigilantes

La desatención de unos 2.000 avisos obliga a la Cruz Roja a solicitar ayuda a la Guardia Urbana

DAVID PLACER / BARCELONA

Los socorristas de la Cruz Roja en las playas de Barcelona se quejan de la alta desobediencia de los usuarios a sus avisos. Unas 2.000 advertencias de los vigilantes no han sido acatadas por usuarios imprudentes este verano, muchos de ellos jóvenes que saltan en los espigones y windsurfistas .

Los jóvenes que saltan desde los espigones son los que menos acatan las órdenes de los socorristas. Uno de cada cuatro hace caso omiso a sus recomendaciones. Luis Sancho, responsable de las playas de Barcelona de la Cruz Roja, asegura que estos usuarios --en su mayoría adolescentes-- no tienen consciencia del riesgo que corren al saltar y nadar en zonas rocosas. "Estos chicos casi nunca obedecen. Son siempre los mismos pero no podemos hacer nada si no nos hacen caso. En ocasiones nos vemos obligados a llamar a la Guardia Urbana, pero a veces no dan abasto", explica Sancho.

Uno de cada cinco deportistas no atiende las recomendaciones de los vigilantes, según datos facilitados por la Cruz Roja. Muchos de ellos son windsurfistas de las playas de Bogatell y Nova Mar Bella que navegan por zonas de baño, lo que pone en riesgo a otros usuarios. "Muchos windsurfistas entran al mar por zonas prohibidas porque las entradas permitidas son insuficientes. Debería haber seis en lugar de tres. Esto no justifica actitudes imprudentes de algunos deportistas. De todas formas, nunca ha habido ningún incidente grave entre windsurfistas y bañistas", explica Xavier Torres, responsable de windsurf de la Federación Española de Vela.

PELIGRO EN EL PUERTO

A pesar de la alarma de la Cruz Roja, los usuarios acatan más los llamados de los socorristas que en temporadas anteriores. En 2004, la mitad de los jóvenes que saltan en los espigones desobedecieron las órdenes de los vigilantes. En los dos últimos años, más de la mitad de los deportistas imprudentes no hacían caso a los socorristas playeros. La relación se ha invertido este verano.

Uno de los puntos más preocupantes para la Cruz Roja es la desobediencia reiterada frente a la bocana del Port Olímpic. El lugar, con un elevado tráfico de embarcaciones, es usado por los mismos jóvenes que hacen saltos, para nadar. "Es muy peligroso porque una embarcación no puede frenar de repente. Si alguien es golpeado en el lugar, podría morir ahogado. Allí hay una reja, pero se montan encima de ella. Una vez la rompieron y la tiraron al mar", explica el responsable de playas de Cruz Roja.

Jóvenes españoles y magrebís forman parte de estos grupos de imprudentes. El Fòrum es otro de los lugares donde más se concentran. En la plataforma de baños, muchos jóvenes se lanzan al agua pero se resbalan en el camino, lo que ya ha causado un herido en la cabeza hace pocas semanas, según informaron los socorristas.

"El otro día acudieron allí un grupo de jóvenes que se lanzaban al agua con una bicicleta. Tuvimos que llamar a la Guardia Urbana, porque no tenemos la capacidad para controlar este tipo de desórdenes", explica Sancho. La policía municipal confirmó que se han puesto varias multas este verano por estas prácticas de riesgo.

Al margen de los grupos más conflictivos, el 87% de los usuarios obedecen las advertencias de los vigilantes. Los nadadores cansados y las embarcaciones que invaden la zona de baño son los que más acatan los avisos de los socorristas.