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INTEGRIDAD Y RESPONSABILIDAD DEMOCRÁTICA

Una garantía para el buen gobierno

El AMB vela por la rendición de cuentas con la creación de la Agencia de Transparencia

ANNA ROCASALVA

En el Palacio Público de Siena (Italia) hay una pintura mural de los hermanos Pietro y Ambrogio Lorenzetti titulada La Alegoría del Buen y el Mal Gobierno. El interés de esta obra, del siglo XIV, radica en mostrar la importancia del bien común por encima de todo interés privado. Con esta pintura alegórica, los hermanos Lorenzetti, sentaron las bases de lo que hoy en día se considera como uno de los pilares de la democracia: el rendimiento de cuentas y la transparencia.

Recuperando esta misma premisa, en pleno siglo XXI, el Consejo del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) aprobó, el pasado julio de 2015, la creación de la Agencia de Transparencia. «Se trata de un órgano de garantía que vela por la integridad, el buen gobierno y el rendimiento de cuentas del área metropolitana y sus entidades vinculadas», explica su directora, Gemma Calvet.

Asimismo, las competencias de la Agencia de Transparencia van más allá del propio organismo metropolitano ya que también atañe a otras entidades en el cumplimiento de sus obligaciones de transparencia. Un ejemplo de dichas entidades son: los organismos autónomos; las entidades empresariales públicas; las sociedades mercantiles; consorcios; y las prestadoras de servicios públicos.

La agencia

Las funciones principales de la agencia son promover, coordinar y evaluar la implementación de la legislación sobre transparencia; garantizar el derecho al acceso a la información pública; y fomentar el buen gobierno en todo el territorio metropolitano. «Queremos superar el concepto de administración burocrática y jerárquica por un servicio próximo, una accesibilidad a la información y un vínculo mucho más estrecho con la ciudadanía», declara la directora. «También buscamos diluir al máximo la desconfianza hacia la administración creando herramientas de conocimiento y participación», añade.

La agencia también está respaldada por un consejo asesor y unos enlaces dentro de las distintas áreas del AMB y sus entidades vinculadas.

El consejo

El Consejo Asesor de Transparencia Metropolitana es un órgano de soporte técnico-jurídico, formado por expertos en el ámbito de la transparencia, ética pública, derecho administrativo, gobernanza democrática y gestión de la información, como Victoria Camps, Joaquim Triadú o Josep M. Vallès, entre otros.

Además de este órgano asesor, la agencia también se nutre de la colaboración con los enlaces de transparencia. Se trata de una red de 43 trabajadores de todas las áreas de gestión del AMB, sus entidades vinculadas y empresas prestadoras de servicios, responsables de la implementación de las obligaciones de transparencia. «No son trabajadores de la agencia pero son nuestro enlace», matiza Calvet. «Les designa su propio jefe para velar que los procesos internos cumplan los requisitos de transparencia y buen gobierno que impulsa la agencia», agrega.

Las herramientas

La Agencia de Transparencia quiere dar prioridad al derecho al acceso de información. Para ello se ha aprobado la circular que regula los procesos internos de gestión y respuesta de las solicitudes de acceso a la información pública. «El servicio garantiza la confidencialidad del demandante, la ayuda a todos los servicios de entrega y los criterios para decidir si hay derecho de acceso», explica Gemma Calvet. Este y otros trámites podrán hacerse desde el Portal de Transparencia, que es la web de la agencia donde se abocan los contenidos referentes a la transparencia y el buen gobierno.

El pasado enero, el AMB también aprobó las Cláusulas de Transparencia, fruto de la iniciativa de la agencia. Se trata de la incorporación obligatoria de dichas cláusulas en todos los procesos de contratación del Área Metropolitana. Por ejemplo, el compromiso de proporcionar a la administración pública todos aquellos datos obligatorios por ley, o el deber de suscribirse al código ético. «Se trata de que el sector privado rinda cuentas y no se desentienda de las políticas de transparencia», aclara la directora.

La Agencia de Transparencia también fomenta las iniciativas locales de transparencia y buen gobierno a través de una línea de subvenciones a los ayuntamientos metropolitanos; así como defiende la igualdad entre hombres y mujeres, a través de la adhesión al Programa Deméter, que visibiliza situaciones como la brecha salarial, y el acceso de las mujeres a los cargos directivos. «La creación de la agencia es una demostración de salud democrática - valora la directora - nos queda mucho por hacer pero también hemos hecho mucho trabajo»