08 ago 2020

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LA SENSACIÓN DEL BARÇA

Ansu Fati, una aparición excepcional

El joven, de 17 años, que debutó con Valverde y se asentó con Setién, firma unas grandes estadísticas con siete goles en su primera Liga

El club, que ya le renovó tres veces en apenas cinco meses, se prepara para firmarle su primer contrato profesional cuando sea mayor de edad

Marcos López

Ansu Fati, en el partido del Barça contra el Levante en el Camp Nou.

Ansu Fati, en el partido del Barça contra el Levante en el Camp Nou.

A Ansu Fati no lo esperaba nadie. Y menos tan pronto en el Camp Nou. Con tan solo 16 años, apareció con Valverde ya al inicio de una Liga extraña y se consolidó con Setién en medio del caos final donde el Barça perdió el campeonato. Ansu Fati surgió de la necesidad.

No tenía más delanteros el ‘Txingurri’ y abrió la puerta del Camp Nou a un joven de 17 años, que ni tan siquiera se había puesto la camiseta del Barça B. Sigue sin ponérsela porque resultó tan excepcional su aparición (marcó dos goles en sus tres primeros partidos) que nadie lo ha movido de ahí. Ansu es una aparición excepcional. Es un delantero singular, que ha resistido su primer año en la elite con tanta autoridad que firma unos números espectaculares en la Liga: siete goles y una asistencia.

Llegado de Guinea Bissau a Sevilla con seis años, fue captado por la cantera azulgrana cuando tenía 10, mientras el club andaluz asistía impotente a la pérdida de uno de los grandes talentos que pasaban por su casa. Nada es normal en Ansu. Ya desde niño (ahora es un adolescente) formó una pareja de delanteros de ensueño con Take Kubo, el japonés que esta temporada disfrutó el Mallorca, cedido por el Madrid. Era una generación donde también estaban Eric García, el central que ahora triunfa en el Manchester City de Guardiola, o Arnau Tenas, el elogiado, y con razón, portero del juvenil azulgrana.

Ansu Fati debuta con el primer equipo supliendo a Carles Pérez ante el Betis. / JORDI COTRINA

Impacto inmediato

Ansu, además, ha sabido ajustar su juego, sin perder su esencia. Siempre fue delantero centro, hasta que encontró acomodo en la banda izquierda. Pero no es un dogmático. Ni mucho menos. Debutó como titular en el Camp Nou ante el Valencia (y marcó un gol) formando el ataque con Carles Pérez (extremo derecho), Griezmann (delantero centro) y él en el flanco zurdo. Al partido siguiente, en su estreno en Champions en Dortmund, la delantera era Ansu Fati (derecha), Suárez ('nueve') y Griezmann (izquierda). Y el impacto en el equipo del joven ha sido siempre inmediato.

Ansu Fati festeja el tanto que le marcó al Leganés en el Camp Nou. / JORDI COTRINA

Da igual donde juegue. Sea en la derecha o en la izquierda del ataque. Siempre tiene bien enfocada la portería

Con los lógicos problemas de los inicios (contusión en la cadera, molestias en las rodillas como consecuencia del crecimiento), Ansu Fati iba entrando y saliendo del equipo. Pero cuando estaba en el campo dejaba huella. Es un delantero vertical, que se muestra siempre atrevido y con una personalidad impropia de su edad: tiene 17 años y cumple la mayoría de edad el próximo 31 de octubre.

A solo dos goles de Griezmann

Ansu, además, tiene la portería siempre enfocada en su cabeza. Da igual lo lejos que esté. O la posición que ocupe en el ataque. En su GPS juvenil posee marcadas las coordenadas del gol. Solo así puede entenderse, por ejemplo, su marca en el primer año en la elite. Se ha quedado a solo dos tantos de Griezmann, que sumó nueve en su estreno con la camiseta azulgrana. Va tan deprisa en el campo, lo que hizo que la federación española a nacionalizarlo para que debutara ya con la selección sub-21, como fuera.

Ansu Fati charla con Valdés, que era entonces el entrenador del Juvenil A. / JORDI COTRINA

En apenas cinco meses, el Barça le ha tenido que renovar tres veces. Y Ansu solo pisaba el estadi Johan Cruyff para saludar a sus viejos amigos del Juvenil A, compartiendo confidencias con Víctor Valdés, el técnico que duró tan poco en La Masia. Pero su salto fue tan descomunal que pasó del juvenil al primer equipo, modificando todos los pasos en la estructura jerárquica del club. Ha marcado siete goles, solo dos menos que Griezmann (9). Ambos en su primer año en el Camp Nou.

La cláusula de rescisión empezó siendo de 100 millones de euros. Luego subió a 170 y pronto será de 400

Tuvo que ir la junta al ritmo veloz que le marcó Ansu, con quien firmó su primer gran contrato en julio cuando era juvenil y tenía que empezar la pretemporada con el filial. La segunda en septiembre cuando todos giraron la vista hacia ese prodigio cuyo debut con el primer equipo había causado enorme impacto (se le puso cláusula de rescisión de 100 millones de euros) y en diciembre el presidente Josep Maria Bartomeu posaba feliz con Ansu tras obtener su firma en la mejora del contrato hasta el 30 de junio del 2022, ampliable a dos temporadas más, tras aumentar hasta los 170 millones su cláusula. Un precio de salida que quedará en 400 millones de euros cuando el jugador firme su contrato profesional como jugador del primer equipo. O sea, la cuarta renovación está al llegar.

Ansu Fati celebra un gol con Messi en el Camp Nou. / JORDI COTRINA

La conexión con Leo

Ansu terminó la Liga a lo grande en Vitoria haciendo sonreír a Messi, con quien conecta futbolísticamente. Y también en los despachos porque Rodrigo Messi, el hermano de Leo, es su agente. Si se recuerda su gol al Alavés, se entenderán muchas cosas de lo que es Ansu y, sobre todo, de lo que puede llegar a ser. Apareció en el área vasca, camuflado como un falso delantero centro, él no debía estar ahí, para cazar un balón que había servido Messi desde el flanco derecho. Cuando la defensa de Alavés se preguntaba que demonios había pasado, Ansu corría feliz celebrando su séptimo y último tanto en una Liga que permitió descubrir su impactante aparición.