01 abr 2020

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CRISIS AZULGRANA

Piqué llama 'titella' en Twitter a un periodista que defiende a Bartomeu

El ataque del central evidencia la fractura existente entre el palco y el vestuario del Barcelona

Piqué charla con Setién tras ser sustituido por unas molestias musculares en San Mamés.

Piqué charla con Setién tras ser sustituido por unas molestias musculares en San Mamés. / AP / ALVARO BARRIENTOS

Las explicaciones de Josep Maria Bartomeu no parecen haber convencido nada a la plantilla del Barça y la distancia entre el palco y el vestuario se ha hecho abismal. La constatación de ello es la inequívoca respuesta de Gerard Piqué en twitter a un periodista, Marçal Llorente, que para defender a la junta directiva parecía criticar al entorno. El central del Barça ha llamado 'titella' (títere en catalán) al periodista que colabora en Mundo Deportivo y Barça TV. 

El comentario despectivo de Piqué se enmarca en la polémica alrededor de la contratación por un millón de euros de una empresa, I3 Ventures, que colgaba mensajes en las redes sociales contra algunos jugadores, Piqué sería uno de ellos, al margen de contra futuros rivales en las próximas elecciones para la presidencia del club.

El periodista hacía con este tuit una defensa de Bartomeu ante los que "quieren llegar al Barça para utilizarlo por sus intereses mediáticos, políticos y económicos". "Hace muchos años q conozco el entorno del Barça y la idiosincrasia del socio/a culé y afortunadamente cada vez es menos manipulable y más inteligente", explicaba Lorente.

Fue entonces cuando Piqué escribió 'titella' como réplica al comentario. Este intercambio se produjo unas horas después de que Bartomeu visitara la Ciutat Esportiva, donde se entrenaban los jugadores, y por espacio de una media hora trató de convencerles de que no tenía nada que ver con el escándalo de las redes sociales y que habían roto el contrato con I3 Ventures. Por la reacción de Piqué se diría que sus argumentos no convencieron a nadie, al menos a uno de los pesos pesados del vestuario como el central catalán.

Es la segunda ocasión en los últimos días que se demuestra públicamente la tirantez existente entre el vestuario y el palco. Primero fue Messi quien salió al paso de unas declaraciones de Abidal sobre lo sucedido durante el despido de Valverde, al que pedía que cada uno asumiera sus responsabilidades. La fractura entre la plantilla y la presidencia es ya totalmente evidente.