09 jul 2020

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EL MÁS JOVEN EN MARCAR UN DOBLETE

Ansu Fati, el jugador más joven en marcar dos goles en un partido de Liga

El delantero del Barça, con 17 años y 94 días, supera el récord de precocidad que ostentaba Juanmi del Málaga (2010)

Marcos López

Messi y Ansu Fati se felicitan tras un gol del joven al Levante en el Camp Nou.

Messi y Ansu Fati se felicitan tras un gol del joven al Levante en el Camp Nou. / JORDI COTRINA

En los días iniciales de Quique Setién, que lo siguen siendo aún, claro, Ansu Fati estaba anclado a la banda derecha. No era, obviamente, su sitio. Pero se tenían que conocer el entrenador y el delantero, de apenas 17 años y 94 días, a quien el destino le había conferido una oportunidad descomunal. Ser titular en la delantera del Barça. Nada más, nada menos. Y tener el honor de ser el delantero más joven en marcar un doblete en la Liga superando a Juanmi, que lo hizo en el 2010 con la camiseta del Málaga cuando tenía 17 años y 155 días.

Ansu ocupa ahora, por ejemplo, la casa que dejó vacía hace ya dos años Neymar, a quien se le ve ahora disfrutando del fútbol en París como hizo en su día formando en el Camp Nou el tridente más potente de los últimos años con sus amigos Leo y Luis. Ahí andaba Ansu, demasiado encorsetado en un lugar, la derecha, que no sentía suyo.

"Aún no me creo todo lo que me está pasando. Debo ir poco a poco" (Ansu Fati)

Pero Setién abandonó pronto la convicción de los tres centrales que confinaban a Ansu a tareas defensivas en ese inusual dibujo táctico para los azulgranas. Ante el Leganés, el técnico se mostró flexible y rescató el traje perdido del 4-3-3 devolviendo al chico que ni ha pisado el estado Johan Cruyff a su territorio natural.

En 103 segundos

Ahí, en la izquierda, galopa Ansu Fati, realmente feliz y consciente, además, de que entra con mucha más naturalidad en el radar de Leo, el Dios que lo acuna desde que pisó el vestuario del Camp Nou. Y como le salió bien, pese a que se mostró el técnico insatisfecho con algunos minutos de descontrol en la Copa, repitió el plan frente al Levante. Entonces, Messi detectó con precisión al chico atrevido y descarado que le había ganado desde el primer día. No solo fueron los dos goles en apenas 103 segundos. Dos tantos que retratan la calidad de este chico que sufría en ese rol en el flanco derecho y se lo pasa, en cambio, bomba en la izquierda.

En el 1-0 marcó el joven con la derecha; en el 2-0 lo firmó con la izquierda, retrato de su capacidad para definir con acierto

Ni se llegó a los dos minutos. Pero un auténtico vendaval ansufatiano sacudió al barcelonismo para devolverle la sonrisa en un duro invierno donde la secretaría técnica no le ha traído ni un solo refuerzo a Setién. En el 1-0, no podía ensuciar la maravillosa asistencia de Messi. Un pase descomunal porque generó un espacio para el adolescente donde antes no había nada.

Aunque había que estar a la altura de tan genial regalo. Corrió con velocidad, cuerpeó con astucia y se ganó el derecho de plantarse solo ante Aitor Fernández, a quien batió con un disparo entre las piernas. Lo hizo con la pierna derecha.

"Es todo un sueño, siempre he soñado con este momento. Ya se ha cumplido" (Ansu Fati)

Velocidad, control y remate. Se puso el Camp Nou a festejar esa obra messiánica -solo él podía inventar un monstruoso pase como ese- cuando ambos tramaron otro gol para el recuerdo. La típica conducción del 10 desde la derecha hacia el eje del ataque, mientras Ansu Fati no se acercaba al balón. Más bien se alejaba. O estaba, en realidad, paciente aguardando su momento. Y llegó. Leo detectó su figura, permitiéndole, además, al pueblo culé descubrir que Ansu marca con la derecha (1-0) y también con la izquierda (2-0).

Luego sintió, y con toda la razón del mundo, que la noche era suya. Le pertenecía con dos goles dejando, al mismo tiempo, detalles para el recuerdo. “Es todo un sueño, siempre he soñado con este momento. Ya se ha cumplido”, dijo el delantero. “Sí, me acaban de decir lo de ser el más joven en marcar el doblete. No tengo nada que decir. Aún no me creo todo lo que me está pasando. Debo ir poco a poco”, afirmó luego, orgulloso de verse al lado de Messi. “Llevo muchos años viendole jugar, jugar a su lado es todo un sueño”.