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CAMBIO DE TÁCTICA

Griezmann se pone en el mercado y espera que el Barça olvide su desprecio anterior

La hermana del delantero se reunió la pasada semana con el Paris SG, según revela el diario 'L'Equipe'

Marcos López

Griezmann y Messi en el Atlético-Barça del Metropolitano el pasado 24 de noviembre del 2018.

Griezmann y Messi en el Atlético-Barça del Metropolitano el pasado 24 de noviembre del 2018. / AFP / OSCAR DEL POZO

No es la primera vez que Antoine Griezmann juguetea con su futuro. Ahora, sin embargo, ha sido mucho más contundente que de costumbre. Hace dos años el delantero francés flirteó con la posibilidad de irse al Manchester United, pero siguió en el Atlético. En la pasada temporada despreció la posibilidad de fichar por el Barça para rescatar el tridente perdido con la marcha de Neymar, aunque, finalmente, escogió seguir siendo hijo del cholismo. El más caro, pero bajo la sombra de Simeone. Ahora, con 28 años y viendo que su carrera de títulos con equipos es más bien escasa (Europa League, Supercopa de España y Supercopa de Europa), se ha vuelto a colocar en el mercado.

Se ha cansado de ser la estrella de un equipo que no gana tanto como él desea

Se ha cansado de ser la estrella de un proyecto que no gana tanto como él pretendía. De ahí que decidiera anunciar su salida del Atlético lo antes posible. Incluso sin la Liga acabada oficialmente.

Tenía prisa en que el mercado lo supiera. Tenía prisa el club rojiblanco para saber si disponía del dinero (96 de los 120 millones de la cláusula le pertenecen; los otros 24 son para la Real Sociedad). Tenían prisa ambas partes para oficializar un divorcio que ya se fraguó hace un año, aunque la perspectiva de poder jugar una final de Champions en el Metropolitano les hizo extender la relación.

La herida de Turín

Pero todo salió mal. El vestuario atlético se fragmentó por el sueldo de megaestrella del francés, quien no apareció en el partido europeo más decisivo de la temporada. Quedó engullido, al igual que Simeone, por el 3-0 de la Juventus de Cristiano. Allí quizá entendió Griezmann que cinco años (en realidad fueron cuatro más el bonus) habían sido más que suficientes.

Hace menos de un año no quería vivir a la sombra de Messi; ahora tal vez deba admitir que sí le gustaría para acabar con el recelo culé 

Hace un año no quería vivir a la sombra de Messi, a pesar de que este le abrió las puertas, al igual que Luis Suárez. Ahora, sí. Le falta, además, convencer al público del Camp Nou, quien no toleró la forma en que comunicó su decisión. Basta recordar su última visita al estadio azulgrana el pasado 6 de abril cuando recibió silbidos cada vez que tocaba el balón.

Al francés, si que realmente quiere jugar con Messi y Suárez para ganar los títulos que no tiene, le corresponde ahora dar el paso al frente para hacerse perdonar. Por si acaso, el aún delantero del Atlético ha sondeado, como reveló el diario francés L’Equipe, las posibilidades de ir al Paris SG en una charla que mantuvo su hermana Maud Griezmann con Antero Henrique, el director deportivo del club parisino.

En un mercado enloquecido, la figura y el precio ya pactado de Griezmann, estrella de la Francia campeona del mundo en Rusia-2018, es una oportunidad. Una oportunidad real y valiosa, aunque deba demostrar antes que puede acabar con el recelo de los culés. Sea con palabras o con hechos, si ficha, claro, en el campo.