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LA ESTRELLA ELOGIA AL TÉCNICO

Química entre Messi y Valverde

"El míster leyó perfectamente el partido", dijo el astro tras el 1-4 al Betis

Marcos López

Messi escucha las instrucciones de Valverde, en el Camp Nou.

Messi escucha las instrucciones de Valverde, en el Camp Nou. / JORDI COTRINA

Se llevan bien. Y no lo esconden, aunque tampoco presuman. Hace tiempo que conectaron. Diríase que casi desde el primer día. Desde aquellos traumáticos días en que Neymar hacia las maletas camino de París. Días tormentosos, y no hace tanto (agosto del 2018), en que Messi estaba meditabundo, incapaz de entender la marcha de su gran amigo, a quien quiso, pero sin éxito, convencer para que siguiera a su lado.

Tras un inicio tormentoso por la marcha de Neymar, Valverde creó un ecosistema eficaz y cómodo a la estrella

Valverde no perdió la calma mientras tejía una relación cómplice con el astro, a quien fue dando el equipo adecuado para que no se derrumbara ante tanta Champions blanca. El paisaje era sombrío porque aquella doble derrota con el Madrid en la Supercopa invitaba a una depresión sin fin. Pero Ernesto entendió bien a Leo. Y Leo comprendió aún mejor a Ernesto. No es necesario que lo aireen, aunque, de vez en cuando, se sepa. Incluso con una contundencia poco habitual en el 10, a quien le preguntaron por sus tres goles al Betis y la sideral distancia conquistada en la Liga (10 puntos sobre el Atlético, 12 al Madrid).

Equipo "ordenadito"

 
Pero Messi quiso hablar de Valverde. "El míster leyó el partido perfectamente, estábamos ordenaditos y cuando la teníamos, salíamos. Hicimos un gran partido con pelota y sin pelota", contó Leo. Valverde ni se inmutó cuando le trasladaron esa frase.

Valverde y Messi, en el Camp Nou. / JORDI COTRINA

"Si haces una modificación táctica y tienes a Messi todo es más sencillo" (Valverde)

"Si haces una modificación táctica y tienes a Messi todo es más sencillo, se limitó a contar el técnico rechazando cualquier mérito. Pero Leo no habla nunca por hablar. Pudo recrearse en sus tres tantos, pero no lo hizo. No perdió ni un segundo en hablar de ellos. Escogió explicar a todos que se lleva bien con el míster, quien le hace la vida fácil. Y Leo a los demás.