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CASTIGO DE 100.000 EUROS

Ousmane, multazo y golazo

El francés, que fue abroncado antes por la plantilla y el club, se redimió en el campo con un tanto 'messiánico' al Tottenham

Marcos López

Dembélé hace el recorte previo para acabar su monumental jugada con un gran gol al Tottenham.

Dembélé hace el recorte previo para acabar su monumental jugada con un gran gol al Tottenham. / JORDI COTRINA

Era un balón sin peligro alguno. Un balón que aún transitaba por el campo del Barça cuando Dembélé lo atacó de tal manera como si no existiera un mañana. Robó la pelota a Rose y comenzó una jugada messiánica. Una jugada nunca vista en el Camp Nou en los pies de Ousmane. Unos 60 metros le separaban de la portería de Lloris en un paisaje a campo abierto que era una verdadera tentación para un velocista puro. Un jugador único.

Comenzó a correr, sin reparar en todo lo que había sucedido horas antes cuando recibió un rapapolvo de la plantilla, con los capitanes al frente, además de una multa económica impuesta por el club. Un multazo, según reveló el diario As, de 100.000 euros por llegar más de dos horas tarde al entrenamiento del pasado domingo.

En nueve segundos, galopó durante casi 60 metros para firmar el gol que le reconcilió con la afición

Valverde, por su parte, cambió de plan. Fue duro en la primera disciplina (lo envió a la grada ante el Betis) y diplomático en la segunda: lo elogió antes del partido y lo más importante lo colocó en el campo de titular. Dembélé, joven rebelde, díscolo, acostumbrado a vivir en su mundo, despertó a lo grande con una maravillosa carrera en la que iba dejando rastros de lo que es: un talento puro.

Talento fue su actitud defensiva. Talentosa resultó su majestuosa carrera. Pero lo verdaderamente lleno de talento fue el penúltimo autopase que se dio para ridiculizar, de nuevo, a Rose antes de encontrarse con la ya tradicional ‘pausa dembeliana’. Todo sucedió tan rápido que al Camp Nou no le dio tiempo a digerir ese gol digno de Messi o incluso de Ronaldo, el auténtico, el actual presidente del Real Valladolid porque contenía todo lo que se pide a un delantero de este nivel. Algo ciertamente sobrenatural.

"No hay que 'matar' a Dembélé. No creo que sea irremediable poner solución a tres retrasos: ¿El consejo? Que llegue a la hora" (Iniesta)

"No hay que matar a Dembélé, hay que solucionarlo" , dijo Iniesta, el excapitán azulgrana, al mediodía en un acto publicitario de Ariel. "No creo que sea irremediable poner solución a tres retrasos. ¿El consejo? Que llegue a la hora", respondió el jugador del Vissel Kobe japonés.

"Ousmane es un jugador espectacular, lo tenemos que ayudar y darle mucho cariño. Es verdad que ha tenido fallos, él lo sabe" (Aleñá)

A la hora llegó Ousmane. Puntual a su cita para redimirse, ganándose el cariño del Camp Nou, que lo despidió con una gran ovación cuando fue sustituido. "Es un jugador espectacular, lo tenemos que ayudar y darle mucho cariño. No hay que matarle, es verdad que ha tenido fallos, él lo sabe, pero los va a corregir", sentenció Aleñá. Y Valverde sonrió. Se salió con la suya.