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La banda de rock

El tridente del Barça suma más de 300 goles y no lleva ni tres temporadas completas disfrutando de una extraordinaria cohabitación

Sònia Gelmà

Neymar, Suárez y Messi, en un entrenamiento del Barcelona en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí.

Neymar, Suárez y Messi, en un entrenamiento del Barcelona en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí. / AP / MANU FERNÁNDEZ

Si el tridente fuera una banda de rock, no hay duda de quién sería el cantante. Leo Messi se situaría en el centro del escenario ante la locura de los asistentes al concierto. Neymar sería el guitarrista atractivo, también con su público, situado a la izquierda del líder. Mientras, en segundo plano, marcando siempre el ritmo, ruidoso y poco delicado pero básico, Luis Suárez tocaría su batería.

Juntos han hecho saltar por los aires la teoría de los gallos y el gallinero. Los tres han puesto su ego al servicio del equipo

Juntos suman más de 300 goles cuando aún no cumplen tres temporadas. Juntos han hecho saltar por los aires la teoría de los gallos y el gallinero porque han puesto su ego al servicio del equipo. Ese, por encima de su calidad, es su gran mérito, casi inédito en un mundo futbolístico donde las estrellas no admiten competencia interna.

EL TRIDENTE MULTIPLICA LA CALIDAD DE CADA UNO

Parece una opción inteligente, el tridente multiplica la calidad de cada uno de ellos.  Porque el mejor jugador del mundo mejora a sus compañeros de delantera, porque sus compañeros le mejoran a él. Pero seguro que no faltará gente que les susurre que si iniciaran una carrera en solitario, también serían capaces de llenar grandes salas de conciertos.

Neymar y Suárez llegaron al equipo sabiendo cuáles eran las reglas del juego. Venían a jugar con el mejor del mundo y eso suponía una ligera renuncia. Liderarían cualquier otro proyecto, cualquier equipo en el que no coincidieran con un tal Leo Messi. Disfrutan del privilegio de compartir equipo con el argentino, eso les permite vivir cómodamente resguardados a su sombra pero también les quita la gloria única que tendrían como líderes de cualquier otro equipo.

Disfrutan Suárez y Neymar del privilegio de compartir equipo con Messi, el número 1, pero eso les quita la gloria única que tendrían en cualquier otro sitio

Qué equipo no entregaría su destino a un nueve como Suárez: que lucha cada balón como si fuera el último, que presiona contra el Granada como si jugara la final de la Champions, a quien tanto le da enfrentarse a uno que a tres centrales, que gana la posición como si la vida le fuera en ello.

Qué equipo no daría las llaves del club a un extremo como Neymar: que no se cansa nunca de pedir el balón, tenga o no tenga el día, que encara a su rival una vez tras otra, independientemente de la cantidad de patadas que se lleve por el camino, que una jugada y la siguiente busca el espacio para crear la jugada definitiva, que puede irse en una vez por velocidad y la siguiente por habilidad.

Serían solistas pero escogieron ser grandes dentro de una banda llamada tridente y liderada por Messi. Y cuando el solista está enfermo o afónico, ellos también pueden y saben cantar. Suárez y Neymar son los tapados, y ¡qué tapados!.

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