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El optimismo japonés

Jordi Puntí

Hace unos meses, un grupo de amigos míos pasó un fin de semana en Cracovia. La idea surgió durante la media parte de un partido del Barça. Alguien comentó que las compañías 'low cost' ofrecían tarifas muy ventajosas y había que aprovecharlo, de modo que compraron los billetes. Las únicas referencias que tenían sobre Cracovia eran el programa de TV-3 de humor, 'Crackòvia', y que el Papa Juan Pablo II -"el socio 108 mil"- había sido su arzobispo. Al final el viaje fue un éxito. Encontraron un bar donde ver el partido de ese fin de semana, bebieron buena cerveza y, de paso, descubrieron que en el museo Czartoryski había ese cuadro tan famoso de Leonardo da Vinci, 'La dama del armiño'.

Se dice a menudo que ser hincha de un equipo es como una religión, con su fe y sus liturgias y sus milagros, pero a menudo es también un método de aprendizaje. Una enciclopedia, o un wikibarça, que se van llenando a medida que pasan las temporadas. Así, un día, gracias al fútbol sabemos dónde está Fuentealbilla, quién era Tahamata o el nombre que reciben los habitantes del sur de Brasil, como Ronaldinho: los gaúchos.

DE QATAR A RAKUTEN

Como si fuésemos tertulianos de guardia, la actualidad azulgrana nos obliga a aprender cosas y a tomar partido en los debates de barra de bar. Hace seis años, cuando se decidió que Qatar Foundation iba a ser el patrocinador principal del Barça y se lo cobraría con unos centímetros cuadrados de la camiseta, muchos buscamos en el mapa dónde estaba ese diminuto emirato árabe llamado Qatar. Luego, gracias al Barça, también aprendimos que era un país donde los derechos humanos no estaban garantizados, con una población inmigrante asiática que trabajaba en condiciones cercanas a la esclavitud y con una ley, la sharia, que permite la flagelación o la lapidación como castigo, entre otras lindezas.

La alineación del Barça ofrecía motivos de tranquilidad, pero esa confianza se fue escurriendo por ese lugar del campo donde no estaba Messi

Esta semana hemos añadido una nueva entrada a la enciclopedia del Barça, sección Asia, subsección Japón. Muchos hemos buscado por primera vez Rakuten en internet, esa palabra que a primera vista se diría que es el pueblo donde nació Rakitic, o de un maleficio vikingo contra los goles de Alcácer. Así hemos aprendido que Rakuten, además de ser una empresa online que está en el 'top ten' mundial, en japonés significa "optimismo".

LA CHARLA DE NEYMAR Y JUANDE RAMOS

A partir de la próxima temporada, pues, descubriremos qué entienden los japoneses por optimismo, si aplicado al Barça nos emparenta con la confianza de los guerreros ninja o con la alegría de los dibujos animados de Oliver y Benji. De momento, por lo visto frente al Málaga, el optimismo tendrá que esperar. Aunque la alineación ofrecía motivos de tranquilidad, la alegría y la confianza se fueron escurriendo por ese lugar del campo donde no estaba Messi.

Entre las lecciones de cosas que refrescamos ayer, con cada minuto de asedio a Kameni, con cada ocasión desesperada y con cada comedia para perder tiempo del Málaga, es que el tópico de la defensa numantina sigue perfectamente vivo. O el del virus FIFA, o el del partido trampa. Igual era de eso de lo que hablaban Juande Ramos y Neymar en esa charlita que tuvieron en la banda.

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