10 abr 2020

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UN JUGADOR DE LEYENDA

La ACB rinde homenaje a Sergi Vidal por sus 21 temporadas

"Soy un privilegiado, estoy feliz y orgulloso por todo lo vivido y todo lo aprendido", admite el exjugador badalonés

Luis Mendiola

Sergi Vidal posa con las camisetas que ha defendido en su carrera y algunos de los trofeos ganados

Sergi Vidal posa con las camisetas que ha defendido en su carrera y algunos de los trofeos ganados / ACBMEDIA

En el merecido homenaje que le rindió este martes la ACB a Sergi Vidal después de 21 temporadas en la Liga y un palmarés más que reseñable (dos Ligas, cuatro Copas, cuatro Supercopas), el escolta badalonés de 38 años se definió como “un jugador con pasión”,  que siempre intentó identificarse con los clubs, conocer su historia y también a la gente que apoyaba desde detrás para dar el 100%.

En sus dos etapas en el Joventut, después en el Baskonia, Madrid, Gipuzcoa Basket, Unicaja, Breogán, Fuenlabrada, en su última etapa con el Manresa en este inicio de temporada y también en su paso por la selección española, Vidal dejó su sello personal en 641 partidos (el noveno en la historia de la Liga) anotando más de 4.087 puntos. “Lo que me queda de él es un jugador que deja una impronta, que tiene un sello y una identidad. Es uno de los jugadores que admiro: los que disfrutan compitiendo”, lo elogió Antonio Martín, el presidente de la Liga.

“Soy un privilegiado, estoy feliz y orgulloso por todo lo vivido y todo lo aprendido. He tenido una suerte increíble de dedicarme a lo que más me gusta en la vista y por tener todas estas vivencias”, confesó Vidal para admitir que de su larga trayectoria dos ciudades tendrán siempre un lugar especial en su corazón. “Badalona es mi casa, donde me formé como persona y en Vitoria es donde crecí como profesional”, apuntó.

En la Penya jugó 131 partidos, el número de la camiseta conmemorativa que le entregó en el acto el presidente verdinegro Juanan Morales. En las filas del Baskonia, que se hizo con su fichaje en el verano del 2000 por 25 millones de pesetas (unos 150.000 euros) estuvo nueve temporadas formando parte de un equipo histórico junto a Prigioni, Scola o Splitter bajo las órdenes de Dusko Ivanovic con el que disputó 521 partidos. El pasado 19 de diciembre, el club vitoriano retiró su camiseta con el número 9.

Sociedad con Miralles

“Cuando empecé no sabía si llegaría a ser jugador profesional, luego si podría mantenerme, si podría ganar un título, si llegaría a la selección. Siempre me he ido poniendo retos y cuando lo consigues, son instantes muy especiales. Si todo eso lo hubieras vivido solo no tendrían tanto valor, cuando lo vives con tus compañeros, eso es inigualable”, añadió Vidal, que estuvo acompañado de sus padres, de su mujer, Silvia, y también de su íntimo amigo y exjugador, Albert Miralles, a quien conoció con 13 años en los equipos inferiores de la Penya, y con quien ha forjado una sólida amistad mantenida en el tiempo.

“Conocer a Sergi es una de las mejores cosas que me ha dejado el baloncesto”, apuntó el expívot verdinegro, que recordó los complicados inicios de Vidal en la Penya. “Mucha gente pensaba que no podía llegar porque no defendía, era un anotador compulsivo: en Vitoria pasó de ser un referente en ataque a ser uno de los mejores defensores de la liga, convirtiéndose en un referente haciendo lo que no hacían los demás”.

De esa amistad también ha nacido una sociedad para encauzar el futuro de ambos. Desde hace 11 años los dos organizan campus para los jóvenes en verano. Y desde hace tres impulsaron una nueva empresa, MVM Sportsgroup que se dedica a la representación de jugadores, con la que Sergi Vidal se volcará a partir de ahora.