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UNA CRISIS ANUNCIADA

El Olympiacos se borra de la Liga griega

El equipo de El Pireo, inmerso en una guerra por el arbitraje, será castigado con el descenso a Segunda División tras renunciar a jugar con el Panathinaikos en los 'play-off'

Luis Mendiola

Una imagen del partido que el Olympiacos jugó esta temporada contra el barça en la Euroliga

Una imagen del partido que el Olympiacos jugó esta temporada contra el barça en la Euroliga / VALENTÍ ENRICH

La guerra larvada en los últimos cuatro meses en el baloncesto griego ha estallado con toda su crudeza. Y el Olympiacos, uno de sus clubs insignia, será el primero en pagar las consecuencias. El club de El Pireo perderá la categoría y descenderá a Segunda División después de cumplir su amenaza y renunciar a presentarse en el OAKA para jugar ante el Panathinaikos, en el primer partido del ‘play-off’ de cuartos de final que debía disputarse este pasado lunes.  Así lo dicta el reglamento de la Asociación Griega de Sociedades Anónimas de Baloncesto (Esake).

El conflicto arranca a mediados de febrero, en las semifinales de la Copa que enfrentaba a los dos equipos. El Olympiacos de Spanoulis y Printenzis decidió retirarse en el descanso, cuando perdía por 40-25, al sentirse muy perjudicado por las decisiones arbitrales. Tras su polémica decisión, que le costó seis puntos de sanción, una multa y bajar del primer al sexto lugar de la clasificación, el club anunció que no jugaría ningún partido de las competiciones nacionales con ninguno de los tres árbitros que pitaron la Copa (Anastópulos, Manos, Panayiotu) y que tampoco jugaría con el Panathinaikos sin colegiados extranjeros.

En la fase regular, el equipo de El Pireo cumplió su amenaza y no se presentó a jugar en la cancha del Panathinaikos. La Liga le dio el partido por perdido por 20-0. La situación volvió a tensarse el pasado 8 de mayo, cuando en el partido que debía jugar el Olympiacos contra el Promitheas Patras la federación designó a uno de los árbitros de la Copa (Anastopulos). Finalmente sí acudieron después de que el árbitro, que pidió protección policial tras recibir amenazas y sufrir el lanzamiento de un cóctel molotov contra su casa, decidió no presentarse.

Mediación en el TAS 

Como consecuencia de ese cambio arbitral, fue el Panathinaikos el que decidió no acudir al partido contra el Kimi como protesta por la decisión de la Liga, lo que costó también una sanción de pérdida de seis puntos y una multa de 8.000 euros. El equipo del OAKA bajó al tercer puesto y la Liga, reunida en asamblea, aprobó que este año no hubiera descensos y se ampliara el número de clubs porque la renuncia del Panathinaikos ayudó a salvarse a uno de los club que se jugaba la permanencia.

El Olympiacos, que ha pedido una mediación del tribunal arbitral del deporte griego en el asunto, solicitó a mediados de marzo su inscripción en la Liga Adriática, una competición que juegan equipos de la antigua Yugoslavia. Los clubs de esta competición votarán en asamblea este próximo viernes para tomar una decisión, aunque esta tiene que ser unánime.

Tampoco tendrá problemas el cuadro de El Pireo para seguir en la Euroliga, donde cuenta con una licencia A, según reconoció el máximo responsable de la competición europea, Jordi Bertomeu, en un encuentro con distintos medios el pasado fin de semana durante la ‘final four’ de Vitoria. "Lo que pase en Grecia no afectará a la Euroliga. Olympiacos y Panathinaikos han coexistido en la Euroliga porque ambos entienden y aceptan las normas. Estoy decepcionado por la forma en la que ha maneja el asunto la federación griega".