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DEL BARCELONÈS AL MUNDO

Badalona forjará a 'skaters' de élite

El primer centro de tecnificación de 'skateboard' de Europa se pone en marcha en Skate Agora

El objetivo es formar a patinadores profesionales y poder enviarlos a los JJOO de Tokio

Anna Rocasalva

El campeón de España, Christian Estrada, entrenando en el skatepark Agora de Badalona.

El campeón de España, Christian Estrada, entrenando en el skatepark Agora de Badalona. / FERRAN NADEU

Desde hace cuatro años, la ciudad de Badalona puede disfrutar de un pedacito de California. Y es que, en el 2015 se decidió crear un 'skateparkde 4.683 m2 al más puro estilo americano para albergar la competición internacional de 'skateboarding' 'Street League: una liga que otorga el mayor premio monetario de la historia del patinaje y que tiene millones de seguidores en todo el mundo.

Los padres del proyecto fuero la agencia de comunicación Lateral Thinking, en colaboración con el ayuntamiento y con el apoyo de grandes patrocinadores. 

El 'skatepark' recibió el nombre de Skate Agora y en poco tiempo se ha convertido en una meca para todos aquellos patinadores que practican la modalidad 'street' de este deporte. Ahora, con el debut del skateboarding en los próximos Juegos Olímpicos de Tokio, los responsables del Skate Agora han puesto en marcha el Skate Agora Label primer centro de tecnificación y alto rendimiento de Europa para que los atletas se conviertan en grandes profesionales. Es decir, se trata de un experimento para crear una cantera de deportistas de élite radicada en Badalona. 

No obstante, el proyecto se encuentra aún en una fase embrionaria. “Llevamos funcionando desde el mayo pasado”, explica el responsable del Lab y uno de los entrenadores, Daniel Heredia. En su opinión, para que un centro de tecnificación sea reconocido como tal debe cumplir una serie de requisitos. “Ya estamos adheridos a un centro médico y a la Federación Española de Patinaje, pero falta que tengamos la aprobación de Madrid, es decir, del Consejo Superior de Deportes, que es un proceso lento que no depende de nosotros”. 

Frente al mar

Ubicado en la carretera de Mataró, el Skate Agora ahora ocupa el espacio vacío frente al mar que había dejado la demolición de los bares y pubs del polígono industrial de Can Ribó. No le falta detalle. Sus cerca de 5.000 metros cuadrados se dividen entre el propio 'skatepark', una tienda de ropa, tablas y pinturas, una zona de restauración, un espacio para grafitis que incluye un autobús de dos plantas y un pequeño centro de tecnificación. 

A nivel de servicios, además del Lab, el Skate Agora también ofrece clases de 'skate' para todas las edades en su academia, dirigida por el reconocido 'skater' José Manuel Roura.

Este 'skatepark' está especializado en la modalidad 'street' y se diferencia de otros parques de patinaje porque está repleto de obstáculos arquitectónicos que se asemejan a los elementos urbanos de una ciudad. Es decir, tiene barandillas, escaleras, bordillos, bancos, planos inclinados e incluso dos palmeras.

La élite

A pesar de tener la carretera tan cerca, no se escucha ningún otro ruido salvo el roce de las ruedas del patín contra el cemento. Ese día, tres 'skaters', en línea, uno detrás de otro, van sorteando obstáculos como si nada; haciendo trucos con la tabla bajo sus pies como si les uniese un imán invisible. Ellos son el campeón de España, Christian Estrada, y los patinadores Roger Silva y Ayoub El Mrabet, algunos miembros de la élite de deportistas del Lab. Faltan la 'skater' Andrea Benítez, también campeona de España, que se ha ausentado del entrenamiento debido a los compromisos que tiene con distintas marcas; y Fran Martínez, que está lesionado pero que ha venido a observar a sus compañeros. 

La práctica de hoy consiste en fatigar a los deportistas a nivel del sistema nervioso central tras un agotamiento muscular. “Los trucos se basan en el tiempo de reacción: cuanto más lento seas, más posibilidades tienes de fallar si estás en fatiga”, les explica Heredia, mientras les toma el pulso. “Ahora vamos a buscar estímulos de aceleración y desaceleración”, les aclara. “Quiero que me hagáis el recorrido en un minuto, ¡venga!”. Y mientras el entrenador controla el cronómetro los 'skaters' parece que vuelen por encima del asfalto del Agora, realizando saltos y piruetas imposibles para cualquier otro mortal. 

Todos ellos, explican a este diario, empezaron a patinar desde muy pequeños. Algunos con la mirada ya puesta desde un principio en el MACBA de Barcelona. Como el brasileño Roger Silva, que cuenta que tuvo que irse de casa muy joven, ganándose la vida como pudo, hasta lograr cumplir el sueño de llegar a la capital catalana y convertirse en un profesional del 'skate'. 

Ahora, cada uno tiene su patrocinador y patina para su marca. No en vano fueron escogidos por dos patinadores consagrados de la escena, Roura y Enrique Lorenzo, para que formasen parte del programa. “Fue una elección personal teniendo en cuenta que se conocían, y la trayectoria y la proyección que se podía esperar de ellos”, comenta el entrenador. “El caso claro es Ayoub que, a sus 17 años, creemos que le espera un gran futuro”, añade.

Espíritu rebelde

Hay distintos criterios para juzgar una competición de 'skate'. De momento se desconoce cuáles serán los que se aplicarán en los JJOO de Tokio, pero todo apunta a que los jueces se adaptarán al método de la competición Street League. Es decir, “dos rondas de un minuto para demostrar lo que sabes hacer con tu tabla y luego cinco intentos para el mejor truco que tengas”, explica Silva. 

Aún así, deportistas y entrenadores están de acuerdo en que es difícil juzgar una competición de esta disciplina . Sobre todo porque los técnicos del Lab han calculado, mediante un cuadro relacional, más de dos millones de posibilidades de hacer trucos. “Cada día a nuestros atletas les salen 'tricks' nuevos pero en las futuras competiciones también se les juzgará por la altura que han cogido, la velocidad, el estilo, la fluidez, la complejidad y la recepción”, comenta Heredia. 

Todo ello hace que la meta de llegar a los Juegos Olímpicos se convierta en una árdua tarea para los patinadores y los entrenadores. Sobre todo teniendo en cuenta la dificultad añadida de que otros países, como Estados Unidos, llevan años de ventaja al resto del mundo.

El skateboard como movimiento urbano

A pesar de todo el apoyo que se les pueda prestar desde el Skate Agora Lab, existe un componente de implicación personal muy importante ya que el 'skateboard' no es solo un deporte, es un movimiento urbano, una cultura intrínsecamente rebelde, anárquica e independiente. 

Los primeros 'skaters' surgieron a finales de 1940, cuando los surfistas de California se dieron cuenta que no tenían la opción de practicar su deporte favorito durante los días sin olas. Nadie sabe a ciencia cierta quién creó la primera tabla, puesto que varios surfistas tuvieron ideas similares al mismo tiempo.

Los primeros monopatines fueron fabricados por una tienda de surf de Los Ángeles. La idea era que los surfistas tuvieran algo con lo que entretenerse durante el tiempo de inactividad. Y es por esto por lo que al principio se consideraba el 'skate' como 'surf callejero', y este espíritu sigue perviviendo hoy.

La importancia de la disciplina

Debido a la naturaleza del 'skateboarding' y de quienes lo practican, el entrenador explica a este diario que lo más complicado ha sido lograr que “sus chicos” cumplan con unos horarios, obedezcan una jerarquía y se adhieran a una disciplina.

Por ello, la palabra más repetida durante los entrenamientos es “responsabilidad”, y se han hecho análisis de drogas a los atletas, así como se les advierte de no pasarse con las “fiestas” y de estar 24 horas patinando porque, aunque sea lo que a ellos más les apetezca, el cuerpo de los deportistas también tiene que descansar del 'skate'.

La buena noticia es que los patinadores no tienen por qué recorrer este camino ellos solos. Además de las distintas clases de entrenamientos, cuentan con un servicio psicológico que les hace un seguimiento y les ayuda a superar los momentos de máxima presión.

Una presión que, de momento, la cantera del Lab parece no notar aunque se sepan especiales. “Para nosotros es una bendición estar aquí”, comenta el campeón de España, Christian Estrada. “Debemos sentirnos afortunados porque, de entre los miles y miles de 'skaters' que hay, nos han escogido a nosotros cinco”, afirma mirando a su entrenador. “No sé si llegaremos a los Juegos Olímpicos - concluye Heredia -, pero mi misión es que sigan siendo unos buenos profesionales al menos durante 15 años más”.

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