20 oct 2020

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    entrevista con la Pedagoga y profesora del Observatorio Internacional de Justicia Juvenil de Bruselas

    Nora Rodríguez: "El que inventó la igualdad nos fastidió la vida a todas"

    CRISTINA SAVALL / Barcelona

    Nora Rodríguez (Buenos Aires, 1960) imparte esta tarde en el Centre de Cultura de Dones Francesca Bonnemaison una ponencia sobre su libro Madres y malabaristas (Urano). Como pedagoga defiende que en la maternidad se gestan actitudes esenciales para el mundo laboral: paciencia, intuición, reflexión y capacidad de liderazgo.

    -¿Cómo es la madre actual?

    -Se preocupa mucho más por lo emocional, por cómo crecen sus hijos, por los amigos que les rodean. Hasta hace 20 años, la madre tenía un perfil muy sacrificado. Hoy no solemos caer en la sobreprotección.

    -¿Y qué malabarismos hace?

    -Cuanta menos ayuda tenemos, más malabaristas somos. A las madres no nos queda más remedio que improvisar todo el tiempo.

    -En su libro argumenta que en el currículo se tendría que poner madre de uno, de dos o de más hijos.

    -Una madre de adolescentes tiene una capacidad de aguante increíble y una facilidad para la negociación a prueba de bomba. Sabe cuándo decir no, genera relaciones horizontales, lucha por un ambiente de respeto, es solidaria, no cree en el dominio sino en el trabajo en equipo. Una embarazada tiene un potencial riquísimo. La sociedad no ha asumido la maternidad como algo importante que nos enseña tanto o más que nuestra profesión.

    -¿Los adolescentes son mucho más complicados hoy en día?

    -El culto por la juventud está robando su espacio a los adolescentes. Cada vez hay más padres que quieren parecer adolescentes. Eso se ve cada día en el gimnasio. Hombres de 50 mucho más jóvenes y atléticos capaces de jugar a tenis siete horas seguidas con su hijo de 22 años. Y lo mismo está pasando con la madre en relación con la hija.

    -Muchas mujeres se sienten culpables por ser madres.

    -El que inventó la igualdad nos fastidió la vida a todas. En estos últimos años, nosotras hemos ganado mucho más terreno en el campo profesional que ellos en la vida familiar. Al padre le falta mucho que aprender sobre la responsabilidad educativa. La función paterna no se reduce a jugar un rato con la Play cuando vuelve del trabajo. Todavía hay un alto porcentaje de hombres que nunca ponen una lavadora. Las mujeres hemos de aprender a delegar. No debes dejar toda la comida de la semana en fiambreras si te vas a un congreso. La culpabilidad viene por dejar al hijo e ir a trabajar.

    -¿Cómo se compagina?

    -La densidad del tiempo emocional es lo que más importa. Diez minutos de atención concentrada, sin teléfonos y sin otras personas, equivalen a diez horas con tu hijo. Debes escucharle más que hablarle. La madre incondicional y abnegada de antes no se separaba de sus hijos, pero a lo mejor no se detenía a mirarles a los ojos.

    -La diputada italiana Licia Ronzulli votó con su bebé en brazos.

    -Es un desafío y una manera de decir: vamos a dejar esa mira masculinizante. Ser madre no se debe esconder. Esto nos está matando.