El Periódico

PROFESIONALES AL VOLANTE

Conductores de autocar denuncian jornadas de hasta 14 horas seguidas

Dos chóferes relatan a ELPERIÓDICO su día a día laboral y cómo se manipulan los tacógrafos

Asociaciones de víctimas reclaman a los profesionales que respeten y hagan respetar los descansos

Conductores de autocar denuncian jornadas de hasta 14 horas seguidas

FERRAN NADEU

El chófer J. M., ayer, en el centro de Barcelona.

Lunes, 21 de marzo del 2016 - 20:57 CET

“He trabajado hasta 14 horas seguidas y solo con un día de fiesta a la semana”. Así lo afirman J. M. y C., dos chóferes de autocares de pasajeros con años de experiencia entrevistados por EL PERIÓDICO. “Las empresas se aprovechan y nos explotan”, aseguran. Un dato relevante: la fatiga del conductor está presente en el 20% de los accidentes de vehículos comerciales de la Unión Europea, según la Fundación CEA (Comisariado Europeo del Automóvil). La fatiga es la antesala de la somnolencia.

“Yo he llegado a conducir adormilado por falta de descanso y he tenido que parar para evitar tener un accidente”, ha reconocido uno de los conductores, que afirma que las jornadas interminables son habituales en el sector. La normativa es muy estricta sobre los descansos de los chóferes, pero lo difícil es controlar su cumplimiento. “Hay un tiempo marcado para el descanso y hay que respetarlo. Además, los autocares nuevos llevan una tarjetas digitales que pueden controlar mejor la actividad del conductor”, explica Daniel Vosseler, abogado de asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico. Vosseler precisa que por cada 270 minutos de conducción, los chóferes deben descansar 45.

“El problema también está en la misma responsabilidad del conductor. Hemos de ser muy garantes en la fiscalización del descanso de los chóferes, especialmente cuando hablamos de transporte de pasajeros”, explica Vosseler. “Creo que las empresas cumplen con la normativa y el periodo de descanso de sus chóferes, pero, si no es así, los conductores deben denunciarlo, no solo a la inspección de trabajo, sino también ante la policía, ya que se está poniendo en peligro su vida y la de sus pasajeros”, alega.

RIESGO DE DESPIDO

Sin embargo, los conductores de autocares no ven tan fácil denunciar porque se juegan el puesto de trabajo. “Si te quejas, te despiden”, afirma J. M., que en la actualidad trabaja en una importante compañía de transporte de viajeros. Entre camiones y autocares llevan más de 25 años al volante. “Nuestras jornadas laborales son de 12 a 14 horas. No todas estamos conduciendo, pero sí en nuestro lugar de trabajo”, detalla. Teóricamente deberían tener un día de descanso a la semana y a la segunda semana, dos más. “El segundo nunca nos lo dan; nos hacen trabajarlo”, sostiene.

“Con este horario es imposible tener vida familiar”, señala J. M. Al menos la mitad de los conductores de autocares están divorciados o tienen problemas de pareja, aventura. En enero, este chofer trabajó más de 324 horas. Su retribución, entre dietas y sueldo, es de 1.800 euros al mes.“Yo no he tenido nunca un accidente grave, pero sí que me he sentido cansado muchas veces”, admite. “Soy consciente de que tengo la vida de los pasajeros en mis manos, por eso intento no dormirme y conducir despejado”, agrega.

J. M. insiste que las empresas les explotan, pero no solo ahora, sino "también hace 15 años”. Pero en los últimos años las compañías “han tenido de ajustar costes rebajando sueldos y alargado jornadas”. “Yo he dormido muchas veces en el autocar y en muchos trayectos he tenido que parar por cansancio”, confiesa. “Queremos que respeten nuestros derechos como trabajadores”, sentencia.

MANIPULACIÓN DE TACÓGRAFOS

Este chófer denuncia que los tacógrafos de los autocares pueden ser alterados. “Hay trucos”, señala. El de tarjeta digital que se instala ahora en los autobuses es más difícil de manipular, pero se puede. El método: se pone un imán en el embrague o en la caja de cambios, en el motor, y con este sistema se anula la señal del tacógrafo. Es decir, ni cuenta los kilómetros, ni marca descanso. “Yo lo he visto hacer”, asegura. Los tacógrafos antiguos son de papel y se pueden introduir datos falsos o, simplemente, se pierden de forma misteriosa.

C. afirma que a un compañero le dejeron en la empresa donde trabaja que se deshiciera de la tarjeta digital y que denunciara su desaparición a los Mossos. De esta manera, al hacerse una tarjeta nueva, el contador de kilómetros y de trayectos vuelve a cero. C. lleva 18 años conduciendo autocares. “Trabajo como media entre 12 y 14 horas diarias”, explica. No todas al volante, también en el garaje y en la empresa".

“En trayectos largos dormimos en hoteles, aunque, en ocasiones, en habitación compartida con el compañero. En los viajes cortos, algunas veces he tenido que dormir en el autocar. Hace poco, en un viaje en que llevaba niños a 150 kilómetros de Barcelona tuve que parar porque me dormía”, recalca. ¿Por qué no lo denuncia?. “Tengo que aguantar, me faltan pocos años para jubilarme”.

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