Decepción y tristeza. Es lo que siento por la indiferencia que demuestra nuestra sociedad, exceptuando honrosas excepciones, ante el drama humano de los desahucios. Un drama tan importante y cercano. Ante la situación insostenible a la que estamos llegando, me gustaría decirle a nuestros politicos: esperen un poco más y sigan dándole vueltas al asunto, así ya no tendrán a nadie a quien proteger, ¿o es que las leyes que aprueben serán con carácter retroactivo?
M. A. Valls / Barcelona