El primero y único debate entre Nicolas Sarkozy y François Hollande ha arrancado con una salva de reproches. A tres días de que Francia elija entre el presidente saliente y el candidato socialista --ambos de 57 años-- para tomar las riendas de un país amenazado por una degradación de la crisis, la agresividad marca el enfrentamiento. Un agrio intercabio entre un ofensivo Sarkozy, que acusa a su rival de "mentir" y "calumniar" para invertir la ventaja del aspirante en las encuestas, y un sereno Hollande, que no se deja avasallar por el jefe del Estado.
Hollande se impone en el debate frente a Sarkozy y se posiciona como claro favorito para las elecciones de este domingo. ATLAS
El duelo entre los líderes Sarkozy y Hollande se traslada de los libros y los mítines a la TV. JEAN-PAUL PELISSIER | Reuters
"Nunca tiene la culpa de nada, pase lo que pase está contento", ha ironizado el candidato socialista en alusión al balance económico del presidente. Sarkozy ha reaccionado airado: "Es mentira, esto no es un concurso de bromitas". Como ha hecho en repetidas ocasiones a lo largo de la campaña, el jefe del Estado ha vuelto a utilizar España y la política de José Luís Rodríguez Zapatero como ejemplo de la catástrofe que, según él, asolará Francia si gana Hollande.
"Usted ha hablado tan bien de Zapatero, ¡que me sorprende que ahora le censure!", ha replicado Hollande. "Su primer desplazamiento fue a España, Zapatero ha sido el único jefe de Estado que le ha recibido, no soy yo quien se ha inspirado en él , era su antecesora quien era conocida como Zapatera", ha disparado el presidente en un golpe bajo en alusión a la excompañera de Hollande, Ségolène Royal.
Hollande ha devuelto la diatriba recordando que Silvio Berlusconi pertenece a la misma familia política que el presidente. "Responda a mi pregunta, ¿ambos pertenecen al Partido Popular europeo, no?", ha espetado Hollande forzando su naturaleza conciliadora. "No soy su alumno, y no somos del mismo partido", ha esquivado Sarkozy.
En sentido contrario, ambos rivalizan a cuenta del modelo alemán. Según Sarkozy, la envidiable situación de Alemania se debe a que durante años ha aplicado las reformas que los socialistas franceses rechazan . Según Hollande, la política conservadora solo lleva a "disminuir el poder adquisitivo" de los franceses.
En el terreno del paro, de la deuda y de la política fiscal, ambos han enzarzado en una guerra de cifras y de acusaciones. "Usted ha favorecido a los ricos", ha espetado el aspirante a Sarkozy. "¿Qué quiere señor Hollande, que todo el mundo se vaya, que nadie quiera pagar los impuestos en Francia?", ha respondido Sarkozy.