El Periódico

ROBOS EN VACACIONES

Los ladrones sofistican la vigilancia de pisos con marcadores invisibles

Ponen plásticos transparentes en la puerta y bolas de papel en la cerradura para ver si está el dueño

Los Mossos recomiendan que si se detecta uno de esos chivatos no se toque nada y se les avise

FERRAN COSCULLUELA / BARCELONA

Lunes, 31 de agosto del 2015

  • MARCADORES TRANSPARENTES3 Sobre estas líneas, uno de los marcadores que usan los ladrones de pisos en una foto de los Mossos. A la izquierda, un chivato colocado en la ranura de una puerta, en otra imagen de la policía.

  • MARCADORES TRANSPARENTES3 Sobre estas líneas, uno de los marcadores que usan los ladrones de pisos en una foto de los Mossos. A la izquierda, un chivato colocado en la ranura de una puerta, en otra imagen de la policía.

Si en el rellano de su casa halla una pequeña tira de plástico transparente, o al introducir la llave en la cerradura ve que se cae una bola de papel, póngase en guardia porque los ladrones vigilan su vivienda. Como en el caso de las bicicletas, los robos de pisos se multiplican en las vacaciones de verano, aunque cada vez se extienden con más frecuencia a los demás días festivos del año. Un cambio que también afecta a los sistemas que utilizan los cacos para detectar si hay movimiento en las viviendas en las que pretenden dar el golpe. Innovar para robar, como han constatado este año los Mossos, que en el área metropolitana de Barcelona han detectado el uso de nuevos e imaginativos dispositivos destinados a comprobar si los propietarios de las viviendas están en casa o se han ido unos días de vacaciones.

Métodos usados por los ladrones para abrir puertas

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«En mayo y junio encontramos nuevos marcadores realizados con un plástico transparente y muy fino que se coloca en las rendijas de las puertas y que son muy difíciles de detectar. Si el propietario abre la puerta, el marcador se cae y pasa desapercibido porque es muy pequeño y en el suelo apenas se ve. Pero los ladrones que los han puesto sí que saben que ya no está en su sitio y que eso quiere decir que hay alguien que entra y sale del piso», explica el sargento Salva Romero, jefe de investigación de Cornellà (Baix Llobregat).

La técnica de los marcadores o chivatos en las puertas es antigua, pero los cacos la han ido perfeccionando a lo largo del tiempo con el fin de que no se noten. De los groseros trozos de papel o las tiras de cinta adhesiva se ha pasado a elementos más disimulados y, a veces, casi imperceptibles.

«Encontramos esos marcadores de plástico en una entrada a un domicilio de Mataró (Maresme) en el que vivían personas especializadas en esos delitos. Vimos que tenían bolsas llenas de esas pequeñas tiras y fue entonces cuando empezamos a atar cabos», relata el investigador. A finales del pasado mes de julio, los Mossos detuvieron in fraganti a dos profesionales de este tipo de robos que actuaban en el Baix Llobregat, en una operación que permitió resolver una docena de golpes en domicilios de la zona. Los ladrones fueron capturados en Esplugues de Llobregat. Se trataba de dos vecinos de Barcelona de 32 y 36 años y de nacionalidad georgiana. Para atraparlos, tuvieron que perseguirlos por azoteas y terrazas y, una vez detenidos, comprobaron que en su huida habían ido escondiendo joyas y otros objetos de valor que habían robado.

Se trataba de unos profesionales que abrían las puertas con el método 'bumping' y que utilizaban como marcadores las invisibles tiras de plástico. Tras el arresto, la investigación policial determinó que esos delincuentes habían actuado ese mismo día en cinco viviendas de la zona. Los dos acabaron en la cárcel por orden del juez y, tras su detención, el número de denuncias por robos en domicilios en el Baix Llobregat bajó considerablemente.

Los Mossos desmienten las quejas vecinales y aseguran que no se ha producido ninguna ola de robos este año. Al contrario, afirman que ha habido menos que en el 2014. «Lo que ocurre es que cuando llega finales de agosto suelen acumularse más denuncias en las comisarías porque es cuando los propietarios regresan de vacaciones y hallan sus pisos vacíos», explica una fuente policial.

«Los ladrones siempre van evolucionando y ahora también estamos encontrando otro tipos de marcadores. Dejan pequeñas bolas de papel en el interior de las cerraduras. Esas bolas solo se ven si miras por el ojo de la cerradura y no se notan al abrir la puerta. Prácticamente solo las pueden ver los que las han puesto», explica el sargento Romero. Tras la denuncia de una persona que detectó un robo tras regresar de vacaciones, los agentes descubrieron que había varios chivatos de este tipo en algunas viviendas del mismo bloque.

Los mossos recomiendan que si alguien detecta un marcador en la puerta no lo toque y avise en seguida a la policía. «Es casi imposible encontrar huellas en elementos tan pequeños como las tiras de plástico, pero se puede mirar si han dejado alguna marca en la puerta o se puede instalar un dispositivo de vigilancia para ver si vuelven y cogerlos in fraganti», comenta el responsable policial, que advierte de que nunca se debe permitir el acceso a desconocidos. «Pueden idear cualquier cosa, desde hacerse pasar por operarios del gas a mover la alfombra de la puerta de entrada para ver si alguien la vuelve a colocar en su sitio », avisa.

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