La industria 4.0 ha cambiado sustancialmente la forma de producir. Pero no solo eso: también impulsa la aparición de nuevos perfiles profesionales especializados en ámbitos como la inteligencia artificial, la robótica o la fabricación aditiva, entre muchos otros. Esto supone una oportunidad única para los más jóvenes y también para reducir la brecha de género existente en las profesiones vinculadas a las STEM.
El reto, por lo tanto, es despertar nuevas vocaciones y preparar a los profesionales que liderarán la innovación del futuro, una cuestión que condicionará la competitividad. Así lo revela el informe sobre talento en la industria 4.0 elaborado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) a partir de las respuestas de 72 empresas del ecosistema de DFactory Barcelona y del Logistics 4.0 Incubator.
El estudio pone de manifiesto que las empresas buscan perfiles capaces de combinar conocimientos tecnológicos con visión de negocio, capacidad de adaptación, trabajo en equipo y liderazgo. Más de la mitad de las compañías consultadas aseguran que están evolucionando hacia estos perfiles híbridos y cerca del 80 % considera fundamentales la formación continua, la flexibilidad y la participación en proyectos innovadores para atraer y fidelizar talento. "Esto confirma que conectar mejor la empresa y la formación será determinante para la competitividad industrial de los próximos años", apunta Blanca Sorigué, directora general del CZFB.
La relación entre los jóvenes y la indústria 4.0
Yonatan Zioni tiene 25 años y es Sales Account Manager de Excelencia-Tech, empresa especializada en impresión 3D. Él tiene claro que la industria 4.0 apuesta por el talento joven porque le permite crecer. "El valor de un profesional joven es su mentalidad, las ganas y su visión del sector", apunta.
La experiencia de Zioni también encaja con la evolución hacia los perfiles híbridos. Según explica, la industria 4.0 ofrece a los jóvenes la posibilidad de asumir responsabilidades desde etapas relativamente tempranas, en un contexto en el que las empresas necesitan incorporar nuevos conocimientos.
A su juicio, los conocimientos adquiridos durante la formación pueden traducirse en nuevas formas de trabajar. Esta capacidad también se refleja en nuevas maneras de entender la tecnología, algo muy relevante en un entorno industrial en el que los cambios se producen a gran velocidad. Para Zioni, formar parte de una generación familiarizada con la tecnología "sí que tiene un impacto sobre la facilidad y la voluntad de querer innovar dentro del sector industrial".
En este sentido, Zioni destaca el papel de DFactory como "un ecosistema vivo que les permite desarrollarse". Una visión que comparte la directora general del CZFB. "DFactory Barcelona es nuestra respuesta a muchos de estos retos. Es un espacio único donde empresas, centros tecnológicos, conocimiento y talento conviven y colaboran para probar tecnologías, desarrollar soluciones y acelerar su aplicación industrial. Su valor está en generar conexiones entre disciplinas y compañías que permiten que la innovación avance más rápido y llegue al mercado", explica.