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Consumo

Las cuatro latas de conserva que los expertos recomiendan consumir solo de manera ocasional

Aunque son prácticas y duraderas, algunos productos enlatados pueden contener cantidades elevadas de sal, azúcar o grasas poco saludables

Las cuatro latas de conserva que los expertos recomiendan consumir solo de manera ocasional.

Las cuatro latas de conserva que los expertos recomiendan consumir solo de manera ocasional. / CC0

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Bruna Segura

Girona
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Las conservas forman parte de la despensa de muchos hogares porque son cómodas, económicas y permiten disponer de alimentos durante meses. Aun así, los nutricionistas recuerdan que no todas las conservas ofrecen el mismo valor nutricional y que algunas conviene reservarlas para un consumo esporádico.

El problema no suele ser el envase en sí, sino los ingredientes que contienen algunos de estos productos, especialmente cuando incorporan carnes procesadas, azúcares añadidos o grandes cantidades de sal.

Embutidos enlatados

Productos como el chopped u otros derivados cárnicos procesados suelen destacar por su elevado contenido en grasas saturadas, sal y aditivos. Diversos organismos internacionales han advertido de que el consumo frecuente de carnes procesadas se asocia a un mayor riesgo de desarrollar determinados problemas de salud. Por este motivo, los expertos recomiendan priorizar fuentes de proteína más naturales y menos procesadas.

Platos preparados con legumbres y carne

Las conservas de fabada, lentejas con chorizo u otros guisos similares pueden parecer una opción saludable porque contienen legumbres, pero a menudo incorporan también carnes procesadas y cantidades importantes de grasa y sal.

Las legumbres siguen siendo un alimento muy recomendable, pero los nutricionistas aconsejan prepararlas en casa o escoger versiones más sencillas, con menos ingredientes añadidos.

Fruta en almíbar

El melocotón en almíbar y otras frutas conservadas en jarabes dulces pueden contener cantidades muy elevadas de azúcar.

Consumidas de manera puntual no representan ningún problema, pero su consumo habitual puede aumentar notablemente la ingesta de azúcares libres. Por eso, los especialistas recomiendan optar preferentemente por fruta fresca o conservada en su propio jugo.

Salsas preparadas

Muchas salsas en conserva o envasadas concentran una combinación de sal, azúcares y grasas que las convierte en productos poco recomendables desde el punto de vista nutricional.

Tomate frito, salsas para pasta o preparados similares pueden parecer inofensivos, pero algunas marcas presentan valores nutricionales bastante alejados de los de una elaboración casera.

No todas las conservas son iguales

Los expertos insisten en que las conservas no deben demonizarse. De hecho, algunas opciones como el pescado en conserva, las legumbres cocidas sin aditivos o las verduras envasadas pueden formar perfectamente parte de una alimentación equilibrada.

La clave está en revisar el etiquetado y escoger productos con pocos ingredientes, bajo contenido en sal y sin azúcares añadidos, priorizando siempre los alimentos frescos cuando sea posible. En definitiva, las conservas siguen siendo una herramienta útil en la cocina, pero conviene saber qué opciones ofrecen una mejor calidad nutricional y cuáles es preferible consumir con moderación.

Fuente: Diari de Girona