TÚ Y YO SOMOS TRES

Daniel Grao: "Me fui a Madrid por TV-3"

Daniel Grao durante el debate (TVE-1).  

Daniel Grao durante el debate (TVE-1).  

Se lee en minutos

En el debate posterior a la emisión de la serie 'Hit' ('¿Quién educa a quién?', TVE-1) estaba esta semana, entre los contertulios y opinadores, el protagonista de la serie, el excelente actor Daniel Grao. Abordaban la nueva Ley de Educación, también llamada ley Celaá. Y Grao, que nació en Catalunya, concretamente en Sabadell, explicó que su lengua materna es el castellano, que siempre habló en castellano, que nunca tuvo ninguna contrariedad en el colegio, ni con sus compañeros ni con sus profesores, pero advirtió: «El problema fue cuando comencé a hacer mis primeros trabajos en TV-3. El acento no lo ponían en la calidad interpretativa sino en cómo decía las ‘eses’. Era un manejo político del idioma. De hecho me tuve que venir a trabajar a Madrid por eso». Hombre, a Daniel Grao le he seguido y sigo en muchas de sus películas y series. Es un actor al que admiro enormemente. Es excelente. Pero ahora creo que se equivoca. Esta vez me toca salir en favor de TV-3. Sobre el tema de la lengua hay una cuestión fundamental que he repetido aquí muchas veces: si en Catalunya no se apoya y defiende el uso del catalán ¿dónde lo van a hacer? ¿En Pamplona? TV-3 es una cadena en lengua catalana. Es lógico que extreme el cuidado de esta lengua. No me encontrarán a mí en la trinchera opuesta. El catalán, con todos sus arborescentes y sonoros acentos –el de Lleida, el de Girona, el de 'les terres de l’Ebre'...– son la base lingüística de esta cadena. De modo que no debería extrañarse Grao que para trabajar en TV-3 sea necesario conocer y usar perfectamente este idioma.

Te puede interesar

A raíz de este testimonio me interesó mucho el apunte de la compañera periodista Anna Grau, corrigiendo a la también periodista Isabel San Sebastián cuando definía ‘idioma’ como herramienta para comunicarse, y que simplemente sabiendo solo el castellano, en España nos comunicamos todos. Anna le respondió: «Un idioma es mucho más que eso. Si solo fuese un instrumento de comunicación el único idioma que deberíamos aprender es el inglés». Efectivamente. Otra cosa es la instrumentación política de un idioma. Ese fanatismo enfermizo que no se limita a defender una lengua, sino que siembra en paralelo el odio hacia otra. Eso también apareció en el programa. Un debate estupendo que les recomiendo. Lo tienen colgado en la web de RTVE.

 

Temas

TVE