Posible sumisión química

Unas chicas denuncian que les pincharon en una discoteca de Barcelona

Jóvenes bailando en una discoteca.

Jóvenes bailando en una discoteca. / MONTSE RIERA

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El Periódico

Lejos de ser una nueva leyenda urbana, como sostienen algunas voces, parece que la sumisión química es una amenaza real en ambientes nocturnos de todo el mundo. La práctica consiste en aprovechar la oscuridad y el tumulto habituales en discotecas y clubs para pinchar a chicas que están distraídas e inocularles una sustancia con la que pierdan autonomía, reflejos y capacidad de respuesta para quedar así a merced de quienes quieran aprovecharse de ellas.

Las últimas en denunciarlo han sido dos chicas que han compartido su experiencia en redes sociales y varios amigos de ellas han contribuido a viralizar el mensaje. Una usuaria explica cómo alguien les pinchó a ella y a una amiga mientras bailaban en un club de Barcelona, motivo por el que fueron a la barra a denunciar lo sucedido. Sin embargo, pese a que el personal de la disco encontró “las marcas de los pinchazos”, les trataron de disuadir (“los clubs no se quieren responsabilizar de algo así y os van a decir que no es nada o que os estáis sugestionando”, dice la joven).

Buscar ayuda

“Lo importante es que si sentís un pinchazo en un club directamente os mováis de donde estáis y vayáis a pedir ayuda a la barra o a la puerta o a alguien de seguridad porque no es accidental y seguramente os hayan pinchado”, relata la joven.

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Habla de mareo, desorientación, cansancio y sueño, al relatar los síntomas que ella y su acompañante sintieron aquella noche súbitamente, y alerta a las demás chicas de que si se empiezan a sentir así tras notar un pinchazo en su cuerpo, pidan ayuda y vayan al hospital. La presunta víctima recomienda “acudir a un lugar tranquilo” y tomar un refresco o alguna bebida con azúcar y mantener la calma.

“Cuando me fui a dormir me pesaba muchísimo el brazo, ahora me acabo de despertar y aún me duele, como cuando te ponen una vacuna”, relata la joven. La chica sostiene que tanto ella como su amiga están bien, gracias a la ayuda de otra amiga, que cuidó de ellas, pero ha decidido compartir su experiencia para ayudar a otras mujeres: “para que sirva de alarma para todas cuando salgáis de fiesta y sepáis identificar si os pinchan”.