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Reservas de agua

Las cuencas internas superan el verano más cálido con el 76,7% de las reservas, tres puntos más que hace un año

La evaporación ha sido "más alta" que otros años, y la ACA ha mantenido las desalinizadoras en funcionamiento

Estado de los embalses hoy, 19 de septiembre en Catalunya: consulta el estado de Sau, Foix, Susqueda y el resto de pantanos

La presa del embalse de Sau.

La presa del embalse de Sau. / LOURDES CASADEMONT / ACN

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Pau Cortina / Guifré Jordan / Gerard Escaich / ACN

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Los embalses de las cuencas internas han superado el verano más cálido jamás medido en Catalunya con el 76,7% de las reservas, un nivel tres puntos superior al de hace justo un año y por encima de la media de la última década. Durante los tres meses estivales, el nivel de las reservas ha caído veinte puntos, un descenso ligeramente superior al habitual, según el director de la Agència Catalana de l’Aigua (ACA), Josep Lluís Armenter, quien explica a la ACN que «la evaporación ha sido mayor que otros años», coincidiendo con las temperaturas inusualmente elevadas. La autoridad que gestiona el agua en Catalunya ha mantenido las plantas desalinizadoras «a un nivel de producción muy alto», al 50% de su capacidad, pese a que la situación actual no es de sequía.

Reservas de agua en las cuencas internas desde el 1 de enero de 2026

Según datos de la ACA del 14 de septiembre, el nivel de los embalses que abastecen zonas como el área metropolitana de Barcelona se situaba en el 76,7% de su capacidad máxima. Se trata del nivel más alto para este momento del año desde el pandémico 2020, cuando los embalses se llenaron a raíz del temporal Gloria del mes de enero. Así, el recurso hídrico está garantizado en las cuencas internas sin necesidad de aplicar medidas restrictivas hasta, como mínimo, «más allá del verano del próximo año», explica Armenter.

La mayoría de los embalses se encuentran en torno a las tres cuartas partes de su capacidad total o por encima de este nivel después del verano. Es el caso de la Llosa del Cavall (88,5%), Susqueda (82,1%) o Sant Ponç (80,3%), así como la Baells (74,8%), Sau (73,2%) o Siurana (72,4%). El embalse de Darnius Boadella, en el Alt Empordà, registra un 61% esta semana, mientras que el de Foix se encuentra prácticamente a la mitad de su capacidad y el de Riudecanyes (Baix Camp), que hace tres meses estaba lleno, ha visto caer sus reservas hasta el 34,4% durante el verano.

El director de la ACA considera que los niveles actuales son «una buena noticia» y que son fruto de haber comenzado la temporada cerca del 100%. Estas cifras, según sostiene, son producto de la gestión realizada durante los meses anteriores, de «un uso muy cuidadoso de los recursos», de una eficiencia cada vez mayor del regadío y de una «contención del agua de los embalses». Enmarca el descenso de las reservas en la normalidad propia de esta época del año, con un consumo superior debido al turismo o al regadío, aunque señala que la bajada ha sido «un poco» más acusada que en años anteriores.

Reservas de agua en las cuencas internas de Cataluña al inicio y al final de cada verano

A mediados de junio, los niveles de las cuencas internas se situaban en el 94,7%, 18 puntos más que a mediados de septiembre. El descenso estival se produce casi todos los años en los embalses, aunque en la mayoría de las temporadas desde 2010 ha sido inferior a 15 puntos respecto a los niveles de mediados de junio. Armenter atribuye esta evolución a que la evaporación ha sido mayor que en otros veranos. En este sentido, y después de la reciente sequía, las desalinizadoras no han dejado de producir. «Esto permite ralentizar mucho la disminución de los recursos y de los niveles de reserva en los embalses», explica. También recuerda la reciente puesta en marcha de la potabilizadora de Sant Feliu de Llobregat, la futura ampliación de la planta del Besòs, en la Trinitat, y el mayor aprovechamiento de las aguas subterráneas y superficiales del río Besòs.

La estrategia de la ACA para los próximos años incluye sumar tres plantas desalinizadoras a las dos actuales en el conjunto de Catalunya antes de 2033, lo que duplicaría la capacidad actual de producción de agua mediante este método. Según la estrategia diseñada por la Generalitat, en 2030 la desalinización y el agua regenerada deberían haber pasado de representar el 30% al 70% del conjunto del agua disponible, mientras que la almacenada en los embalses gracias a las lluvias debería retroceder del 70% actual al 30%.

Las cuencas del Ebro, cerca del 60%

Por otra parte, Armenter añade que la estrategia no contempla otras opciones, como las transferencias de agua desde otras cuencas. La cuenca del Ebro, que ocupa el tercio occidental de Catalunya, presenta niveles más bajos, ya que el conjunto de sus principales embalses ha pasado del 70,8% al 58,9% de su capacidad en un año. Según datos de la Confederación Hidrográfica del Ebro recopilados por la ACA, algunos están prácticamente llenos, como los de Riba-roja d’Ebre (96,1%) y Terradets (96,6%), mientras que otros se encuentran ligeramente por encima de la mitad de sus reservas. Es el caso de Oliana (56,8%), Rialb (55,6%), Talarn (53,4%), Camarasa (52,8%) y Canelles (50%).

Estado de los principales embalses de la cuenca del Ebro

Las cuencas catalanas del Ebro representan el 60% del consumo de agua de Catalunya, pero prácticamente toda se destina a usos agrícolas. Las cuencas internas, en cambio, concentran la mayor parte del uso doméstico, ya que abastecen al 92% de la población. En el conjunto de Catalunya, según la ACA, el consumo ha disminuido durante las últimas décadas, en parte como consecuencia de los dos grandes episodios de sequía de este siglo. En 2004, justo antes del primero, el consumo era de unos 145 litros por persona y día, mientras que veinte años después, cuando se dejaba atrás el segundo episodio, la cifra bajaba de los 110 litros. Entre 2007 y 2024, la población catalana creció un 12%, pero el consumo doméstico se redujo un 9%.