Asuntos internos

El mosso detenido por violar a una mujer con discapacidad en Manresa fingió que le daría trabajo de masajista

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Mossos detención ARCHIVO

Mossos detención ARCHIVO / Mossos d'Esquadra

Guillem Sánchez

Guillem Sánchez

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El agente de los Mossos d’Esquadra arrestado el 11 de agosto por violar a una mujer con discapacidad le hizo creer que, además de policía, también trabajaba de masajista y que podría conseguirle un puesto en un centro de masajes. Según las fuentes consultadas, el funcionario, que se encuentra en prisión preventiva por estos hechos, incluso creó un grupo de Whatsapp con la víctima en el que simulaba que había otras personas para convencerla de que aceptara cuantas peticiones de carácter sexual le hizo durante meses. 

El policía investigado es un agente de Manresa adscrito a la unidad territorial de la policía científica de la Regió Policial de les Comarques Centrals. Tiene unos 55 años, unos 30 años más que la víctima, que pertenece a su entorno más cercano. El agente gozaba de la confianza de ese entorno gracias, en parte, a su condición de policía, que hizo todavía más sencillo que nadie sospechara de su acercamiento con la víctima, que presenta una discapacidad intelectual que ronda el 50%

La mentira

Según las fuentes consultadas por este diario, el agente engatusó a la joven haciéndole creer que, además de policía, también era masajista y que podría ayudarla a conseguir un trabajo en un centro de masajes. Para completar la mentira, creó un grupo de whatsapp en el que supuestamente también estaban la propietaria de un centro de masajes y una alumna que había logrado un puesto en esa empresa gracias a la formación del policía. 

Era una ficción: en ese grupo de Whatsapp solo estaban la víctima y el policía, que haciéndose pasar por esos dos personajes inventados hablaba con la joven y la convencía para que obedeciera. La supuesta alumna, por ejemplo, le decía en el grupo de whatsapp a la víctima que ella había seguido los pasos indicados por el policía y que de esa manera había conseguido ese puesto de trabajo. Esos consejos eran confirmados por la supuesta propietaria. De esa manera, la víctima creía que estaba realmente con otras personas que le animaban a acceder a cuanto le pidiera el policía para obtener el trabajo de masajista.

La denuncia

La familia de la joven, dada su discapacidad intelectual, revisó el teléfono a principios de agosto al observar comportamientos que llamaron su atención. Así descubrieron el grupo de Whatsapp, en el que había conversaciones de contenido sexual explícito, y avisaron a los Mossos d’Esquadra. 

El caso enseguida fue absorbido por la Divisió d’Afers Interns (DAI) de la policía catalana porque el sospechoso era un agente del cuerpo policial. El agente fue detenido a los pocos días, y pasó a disposición del juzgado de Manresa el 13 agosto. El juez ordenó el ingreso en prisión preventiva del funcionario de la científica de Manresa y también decretó la prohibición de establecer cualquier tipo de comunicación con la víctima.

Según las fuentes consultadas, la víctima no era consciente de la gravedad de lo ocurrido porque se había creído las mentiras del policía. La causa se investiga por un delito de agresión sexual continuada: los hechos se alargaron durante meses. 

Segundo caso en poco tiempo

La Divisió d’Afers Interns también arrestó en abril del presente año a otro agente de los Mossos de L’Hospitalet de Llobregat por hacer tocamientos a otra mujer discapacitada. Este primer policía, autor de un delito de menor gravedad penal que el de Manresa, se encuentra actualmente en libertad con cargos por estos hechos aunque también ha sido apartado de sus funciones por parte de la Conselleria d’Interior