Iglesia católica

El choque frontal que se avecina dentro de la Iglesia de Francisco

El gran sínodo de octubre recrudece el enfrentamiento entre la curia conservadora de EEUU y la progresista de Alemania

La pugna ha llegado hasta España, donde también se han pedido aperturas sobre los gais y el celibato sacerdotal

El papa Francisco

El papa Francisco / REUTERS/Guglielmo Mangiapane

Irene Savio

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En octubre de este año arrancará la primera sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, encuentro que, según algunos observadores, será el intento más ambicioso de reforma católica en décadas. La reunión se celebrará en Roma, es parte de una gran consulta de las Iglesias locales iniciada en 2021 y su segunda y última sesión será un año después, en octubre de 2024. 

Pero las curvas para el papa Francisco ya están aquí, aunque esta vez el lío no procede de lo que ocurre dentro de los muros vaticanos, sino de las Iglesias en el extranjero.

El encuentro ha recibido como título 'Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión', y su objetivo es hacer una síntesis de las varias tendencias y desafíos que la Iglesia del siglo XXI tiene por delante, para ponerse al día. Problema: el conflicto entre dos de las Iglesias más ricas del mundo, la de Alemania y la de Estados Unidos, ya ha alcanzado un altísimo nivel de tensión. Los primeros, considerados demasiado progresistas. Los segundos, tachados de ultraconservadores. 

El 'casus belli'

El último episodio se ha vivido hace apenas unos días a raíz de la decisión de la Iglesia alemana de dar el visto bueno a las bendiciones de parejas del mismo sexo a partir de 2026. Los obispos germanos llevaban tiempo discutiendo sobre ello después de los escándalos de pederastia, y en 2021 y 2022 organizaron ceremonias para estas parejas, lo que generó críticas también desde el Vaticano y del propio Papa.  

Sin embargo, finalmente, los sacerdotes alemanes han decidido seguir adelante con una votación que acabó con 176 votos de obispos y organizaciones católicas a favor (de más de 200), lo que algunos leyeron como un desafío directo también a Francisco. Y no fue la única novedad: en su asamblea, el clero alemán también pidió, entre otras cosas, que el Papa considere aperturas sobre el celibato sacerdotal.

Furia estadounidense

La reacción de furia del clero estadounidense fue casi inmediata. Timothy Broglio, líder de los obispos estadounidenses y uno de los más conservadores dentro del episcopado de ese país, criticó la “confusión” creada por la Iglesia alemana, a la que acusó de “enturbiar la clara enseñanza moral de la Iglesia en materia de dignidad de la persona humana, sexualidad y santidad del santo matrimonio”, según afirmó en una homilía pronunciada en Washington. 

Brogio, quien también es jefe de la archidiócesis para los Servicios Militares de EEUU (estuvo en Ucrania en esta función), evocó incluso el peligro de un cisma. "Sí, hay tensiones entre, digamos, progresistas y conservadores. Tal vez siempre han estado ahí, pero ahora me parecen mucho más evidentes. Vemos a algunos obispos alemanes avanzando en el camino sinodal, y ciertamente no puedo estar de acuerdo con esto", había dicho ya a comienzos de este año. Palabras directas y sin tapujos.

No ha sido el único crítico con la Iglesia alemana. Altos jerarcas del Vaticano también se han expresado abiertamente en contra de las propuestas de la Iglesia alemana. "Una Iglesia local no puede tomar una decisión que implique la disciplina de la Iglesia universal. Debe haber un diálogo con Roma y con el resto de las iglesias del mundo", ha afirmado, por ejemplo, el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin

España, a favor

Aunque se desconoce el alcance de la división, el choque podría ser de proporciones mayúsculas. Las recientes palabras del cardenal conservador Gerhard Ludwing Müller, antiguo prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, lo dejaron claro. Müller denunció la repercusión de propuestas que, en su opinión, "sacuden los cimientos hasta el punto de repercutir en otros lugares". En este contexto, citó el caso de Barcelona, una archidiócesis liderada por el cardenal Juan José Omella, también presidente de los obispos españoles.

"Pienso en lo que está pasando en la Iglesia de Barcelona, donde ya se habla de la reforma y se está poniendo el foco en el sacerdocio femenino y en la bendición de parejas homosexuales”, dijo Müller, en una entrevista en enero con la periodista italiana Franca Giansoldati, del diario romano 'Il Messaggero'.

Lo cierto es que, en España, no solo Barcelona ha hecho propuestas de este tipo, sino que la Iglesia Episcopal Española en su conjunto propuso en junio pasado abrir un diálogo sobre el celibato opcional, la ordenación de curas casados y el sacerdocio femenino. Así las cosas, la de octubre se anuncia como una reunión de alto voltaje.