Xenofobia en el fútbol

El racismo se cuela en un partido de infantiles en Sant Vicenç de Castellet

  • Un sector de la grada increpó con "gestos y ruidos de mono" a un niño de negro

  • El entrenador de la Pirinaica tomó la decisión de abandonar inmediatamente el campo

Un portero y un balón.

Un portero y un balón. / ARCHIVO

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El Periódico

Lo que debía ser un simple partido amistoso de la categoría Infantil (niños de 12 y 13 años) entre el Sant Vicenç de Castellet y la Pirinaica de Manresa, preparatorio para la competición de liga de segunda división en la que juegan ambos equipos y que empieza este próximo fin de semana, degeneró este pasado domingo en un lamentable episodio de racismo. Los protagonistas, individuos desde la grada. Y la víctima, un niño.

"Lo que hemos vivido en el campo del Sant Vicenç de Castellet esta mañana es de las cosas más repugnantes que he visto en mi vida. Padres haciendo movimientos y ruidos alusivos a los monos cuando un jugador negro de nuestro equipo tocaba la pelota", denunciaba en redes sociales uno de los padres de la Pirinaica.

Tras el partido, el malestar era tal que la junta directiva del Sant Vicenç de Castellet ha salido al paso condenando firmemente los hechos. En un comunicado, ha expresado su "rechazo a cualquier acto discriminatorio, violento, racista, xenófobo y/o intolerante" y han explicado que han abierto una investigación para aclarar los hechos e identificar a las personas participantes en este acto racista. "Cuando recibamos y analicemos toda la información, actuaremos con toda la contundencia necesaria", ha asegurado el club.

El presidente de la Pirinaica, Gerard Checa, ha confirmado este lunes en Catalunya Ràdio que un jugador de su equipo fue increpado con "ruidos y gestos de mono" por parte de seguidores del Sant Vicenç. "Quedaban pocos minutos para el final del partido, cuando un sector de la grada empezó a hacer ruidos y gestos de mono", ha relatado, antes de afirmar que "no es la primera vez que pasa". "Está pasando", ha dicho.

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El entrenador de la Pirinaica inmediatamente tomó la decisión de abandonar el campo y dar el partido por suspendido. "Como no es la primera vez que nos pasa, nuestros entrenadores ya saben que ante episodios de este tipo, abandonamos el campo", ha explicado Checa.

El presidente de la Pirinaica ha calificado de "ejemplar" la respuesta del Sant Vicenç. "Es un club humilde como nosotros, que intenta trabajar lo mejor posible. El domingo por la tarde se pusieron en contacto con nosotros para pedirnos disculpas y garantizarnos que investigarán los hechos y pondrán medidas para que no se vuelva a repetir", ha apuntado Checa, que advierte que "estas cosas pasan en el fútbol". "No se trata de señalar a un club, sino a la actitud de ciertas personas", ha añadido.