Política medioambiental

La UE acuerda un recorte de "al menos el 55%" de emisiones de CO2 en 2030

La UE acuerda reducir sus emisiones de CO2 al menos un 55% en el 2030. En la foto, una central térmica de carbón. / EFE / GEORGI LICOVSKI / VÍDEO: EFE

Se lee en minutos

El Parlamento Europeo y la presidencia portuguesa rotatoria de la UE han cerrado la madrugada de este miércoles un acuerdo provisional sobre la ley del clima europea que establece una nueva trayectoria de reducción de emisiones de CO2 mucho más estricta para alcanzar la neutralidad climática en 2050 y reducir “al menos un 55%” las emisiones de gases con efecto invernadero para 2030, respecto a los niveles de 1990, frente al recorte del 40% actual. El acuerdo, que llega a tiempo para la cumbre mundial sobre clima organizada este jueves y viernes por el presidente estadounidense Joe Biden, tendrá ahora que ser aprobado por el pleno de la Eurocámara y el Consejo.

“Nuestro compromiso político de convertirnos en el primer continente neutral para 2050 es ahora un compromiso legal”, ha celebrado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. “La ley climática es la ley de las leyes que establece el marco para la legislación climática de los próximos 30 años. La UE está fuertemente comprometida en convertirse en neutral climáticamente para 2050 y hoy estamos orgullosos de haber escrito en piedra un ambicioso objetivo climático que todo el mundo puede apoyar”, ha destacado el ministro de Medio Ambiente portugués y presidente de turno del Consejo, Joao Pedro Matos.

"Es la columna vertebral del pacto verde y muestra una ambición nunca vista. Espero con interés propuestas ambiciosas sobre clima y energía en junio", ha indicado el presidente de la Eurocámara, David Sassoli, sobre el próximo paquete de propuestas legislativas de la Comisión Europea. "Me hubiera gustado ir más lejos pero se trata de un buen acuerdo, basado en la ciencia y que marcará la diferencia para el clima", ha celebrado la ponente del informe del Parlamento, Jytte Guteland.

La Eurocámara reclamó inicialmente un recorte del 60% de las emisiones y las organizaciones ecologistas y el grupo de los Verdes un 65%. Finalmente, el objetivo acordado se queda en “al menos un 55%”, el mismo propuesto por la Comisión Europea el año pasado. Para hacerlo realidad, el compromiso da prioridad a la reducción de emisiones frente a las absorciones de CO2. Para ello, establecen un límite de 225 millones de toneladas de CO2, equivalente a la contribución de las absorciones al objetivo neto. Además, la UE tendrá como objetivo lograr un mayor volumen de sumidero neto de carbono para 2030.

Consejo consultivo independiente

El acuerdo político también incluye la creación de un consejo consultivo científico europeo sobre cambio climático, compuesto por 15 expertos de diferentes nacionalidades y con un mandato de cuatro años, aunque no podrá haber más de dos miembros con la nacionalidad del mismo Estado miembros. Esta junta independiente se encargará, entre otras cuestiones, de proporcionar asesoramiento científico e informar sobre las medidas de la UE, objetivos climáticos, presupuestos indicativos sobre gases de efecto invernadero y su coherencia con la legislación climática europea y los compromisos internacionales que emanan del Acuerdo de París.

Además, según ha indicado la presidencia portuguesa, Eurocámara y Consejo acuerdan que la Comisión Europea propondrá un objetivo climático intermedio para 2040, si fuera necesario, seis meses después del primer balance del Acuerdo de París. Al mismo tiempo, Bruselas publicará una proyección indicativa sobre el presupuesto proyectado para el período 2030-2050 en el que detallará también la metodología. Este presupuesto se define como “el volumen total indicativo de emisiones netas de gases de efecto invernadero (expresadas como CO2 equivalente y proporcionando información separada sobre emisiones y absorciones) que se espera emitir en ese período sin poner en riesgo los compromisos de la Unión en virtud del Acuerdo de París”, explica la presidencia.

El pacto señala también que la Comisión colaborará con los sectores de la economía que acepten preparar hojas de ruta voluntarias indicativas para lograr el objetivo de neutralidad climática de la Unión para 2050. Bruselas supervisará estas hojas de ruta, facilitará el diálogo intraeuropeo y compartirá las mejores prácticas. Pese a los mensajes de celebración de las instituciones europeas por el acuerdo no todos los grupos de la Eurocámara están satisfechos con el resultado.

Críticas ecologistas

Noticias relacionadas

“Hoy celebramos el acuerdo” pero “mañana nos despertaremos con resaca y nos daremos cuenta de que (quizás) deberíamos haber reducido nuestras emisiones en un 65% y no un 55% en 2030”, ha lamentado la eurodiputada ecologista belga, Saskia Bricmont. “Con este objetivo climático para 2030, la UE no hará lo necesario y suficiente para cumplir los objetivos del Acuerdo Climático de París. La Comisión y el Consejo, junto con sus partidarios en los grupos conservadores, han tenido prisa en aprobar una débil ley climática para tener una foto con el presidente Joe Biden”, ha lamentado el también eurodiputado Ernest Urtasun, que considera que el acuerdo global “no es suficientemente ambicioso”.

El mismo mensaje que ha lanzado la organización Greenpeace que considera que el acuerdo será insuficiente para limitar el calentamiento global a 1,5ºC y que la reducción neta del 55% se quedará en un recorte de emisiones reales del 52,8% en sectores contaminantes como la energía, el transporte o la agricultura. "La UE está más preocupada por tener algo de lo que presumir en la cumbre sobre el clima de Biden que de lo que significa para la emergencia climática. Este acuerdo muestra que la acción climática europea es todo humo", ha criticado la responsable de la campaña climática, Silvia Pastorelli.