ALTERCADO CARCELARIO

Igor el Ruso agrede a cuatro funcionarios de prisión: "Vuestras muertes me salen gratis"

Iba a ser trasladado desde una cárcel en Palencia para iniciar el lunes el juicio contra él por un triple asesinato ocurrido en 2017 en Teruel

La Guardia Civil detuvo a Igor el Ruso tras desplegar un ámplio dispositivo.

La Guardia Civil detuvo a Igor el Ruso tras desplegar un ámplio dispositivo. / Antonio Garcia

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El Periódico

La Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP) ha denunciado este domingo la agresión que han sufrido cuatro empleados del Centro Penitenciario de la Morajela de Dueñas (Palencia) por parte del interno N.F., conocido como Igor el Ruso, y que este lunes será juzgado por un triple asesinato el Andorra (Teruel) en 2017. El suceso ha comenzado a las 8.30 horas, cuando los funcionarios han avisado al interno de su traslado y este se ha negado a salir voluntariamente de la celda. 

Ante su negativa, se han personado los jefes de Servicio del centro, a los que ha comunicado su amenaza de acabar con la vida de los funcionarios que entren en su celda. Al parecer, según ha señalado esta asociación en un comunicado, les ha advertido de que "sus muertes le salen gratis". A las 9.15 horas, ante los jefes de Servicio y un numeroso contingente de funcionarios con equipos de intervención, varios de ellos han entrado en la celda y cuatro de ellos han sido agredidos por el interno con un trozo de azulejo afilado. 

Más seguridad

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Tras ser reducido, el interno ha sido llevado al departamento de ingresos para su traslado, mientras los funcionarios agredidos han sido atendidos por los servicios médicos de diferentes contusiones. N.F., apodado como Igor el Ruso, está acusado de asesinar en 2017 en Andorra (Teruel) con arma de fuego al ganadero José Luis Iranzo y a los guardias civiles Víctor Jesús Caballero y Víctor Romero

Con motivo del suceso, la APFP ha solicitado al Ministerio del Interior “el reconocimiento de los trabajadores penitenciarios como agentes de la autoridad”, así como la “aprobación de pistolas taser” para adecuar “los medios coercitivos al siglo XXI. De la misma forma, consideran necesario “un incremento de las plantillas para ajustarlas a las necesidades reales de los centros penitenciarios” con el objetivo de “minorar las agresiones que padecen los trabajadores penitenciarios”.