01 dic 2020

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BRECHA DIGITAL

Las escuelas afrontan las cuarentenas sin ordenadores portátiles

Maestros y entidades sociales denuncian la falta de dispositivos para que los niños que se confinan puedan seguir las clases

El Govern prometió 300.000 unidades para este curso pero aún no han llegado a alumnos ni docentes

Elisenda Colell

Una alumno de primaria hace los deberes con la ayuda de un ordenador.

Una alumno de primaria hace los deberes con la ayuda de un ordenador. / EP / EDUARDO PARRA

Los que tienen ordenador en casa pueden seguir las clases, pero los que no, desaparecen durante unos días. Así es cómo los alumnos están viviendo el confinamiento escolar, según sindicatos de maestros, docentes y entidades sociales. En verano, el Govern prometió 300.000 nuevos ordenadores para este curso pero la conselleria d'Educació reconoce que aún no han podido enrregarlos porque el mercado internacional está "colapsado". "Las clases cierran y nosotros seguimos esperando", lamentan directores, sindicatos de maestros y federaciones de ampas. Una vez más, el virus vuelve a sacar al descubierto las grietas de la desigualdad social, ya agravadas durante el confinamiento más estricto.

Los últimos datos ofrecidos por la Conselleria d'Educació cifran en 2.128 los grupos escolares confinados, por lo tanto cerca de 40.500 alumnos, están en cuarentena temporalmente en sus casas esperando para poder volver a clase. "Tenemos un problema con los ordenadores, no están llegando, y las familias que nosotros atendemos no tienen ni ordenador en casa ni internet", señala Pep Prats, representante de la comisión de centros socioeducativos de la Federación de Entidades de Atención a la Infancia y la Adolescencia (Fedaia).

"Las familias que nosotros atendemos en los centros abiertos no tienen ni ordenador en casa ni internet"

Pep Prats

Comisión de centros socioeducativos de la Fedaia


Los centros abiertos atienden menores y familias en situación de exclusión para ayudar al apoyo educativo, alimentario y parental de los menores. "Estos niños ya sufrieron un apagón tecnológico escolar durante el confinamiento. Confiábamos que ahora con la apertura de las escuelas esto no volvería a suceder, pero los dispositivos no llegan", cuenta Prats, que señala que muchas entidades vuelven a recurrir a las donaciones de empresas tecnológicas para evitar otro apagón tecnológico entre los menores más necesitados.

"El problema serio lo tenemos en la conexión wifi. Hay institutos que tienen ordenadores de repuesto, pero lo que de verdad necesitan las familias es internet", señala la presidenta de la agrupación AXIA de directores de la escuela pública, Isabel Sánchez. "Nosotros tratamos de estar al máximo en contacto con los niños confinados, pero sin los dispositivos para que tengan red no podemos hacer demasiado. El Govern nos dice que esperemos… y es lo que estamos haciendo", asume.

"El problema serio lo tenemos en la conexión wifi, lo que necesitan las familias es acceso a internet"

Isabel Sánchez

Presidenta de la agrupación AXIA de directores de la escuela pública

Desconocen las necesidades reales

También comparten esta crítica las Asociaciones Federadas de Familias de Alumnos de Catalunya (AFFAC). La portavoz del ente, Lidón Gasull, señala que una vez más la brecha social y la desigualdad está volviendo a lastras centenares de alumnos en Catalunya. "El Govern ha querido apostar por la presencialidad, que nos parece bien, pero están implementando absolutamente nada para que los alumnos puedan seguir las clases si se tienen que confinar. Los centros hacen lo que pueden con toda la buena voluntad pero ni se han repartido ordenadores, ni tan siquiera se ha hecho un registro para saber donde hay más necesidad", se queja Gasull.

"Seó ha apostado por la presencialidad, pero no hace nada para que los alumnos sigan la calse si se han de confinar"

Lidón Gasull

Portavoz de las Asociaciones Federadas de Familias de Alumnos de Catalunya


Una crítica muy similar a la que hace el sindicato USTEC de profesores, la organización mayoritaria en la escuela pública en Catalunya. "No están llegando los ordenadores para los niños, ni tampoco para los profesores", señala el portavoz Xavier Díez. "Cuando hay un grupo confinado la 'conselleria' no aparece, es el centro que debe gestionarlo todo. Y aquí nos encontramos que hay alumnos que no pueden seguir las clases y la comunicación es escasa. El problema es que están permitiendo que haya alumnos que estén perdiendo curso, y es muy grave", señala.

Mercado colapsado

El Govern reconoce que los ordenadores prometidos aún no han llegado. "Hicimos la comanda en septiembre, una vez terminada la licitación durante los meses de verano, pero sabemos que el mercado internacional está colapsado ya que muchos países han optado por hacer compras masivas de equipamientos y conectividad para el nuevo curso", admite Mar Camacho, directora general de innovación y cultura digital de la 'conselleria'. "Hemos tratado de acelerar al máximo todo este proceso y estamos a las espera de recibir las primeras dotaciones en las próximas semanas", añade.

Demora de sustitutos

Sin embargo, el analfabetismo digital no es el único problema al que se enfrentan las escuelas con la vuelta a la normalidad. "Tenemos un grave problema con las sustituciones de los maestros", clama Sánchez. Cuando un profesor enferma o se debe confinar, los centros deben esperar tres o incluso cuatro días para pedir un sustituto, que a veces renuncian a trabajar por miedo. "Avisamos de que esto pasaría y nada ha cambiado. Estamos haciendo lo que podemos, pero ahora mismo la gestión del profesorado es un caos absoluto, y no podemos seguir así", insiste Sánchez, que vuelve a pedir que se puedan nombrar sustitutos un día tras otro.