05 jul 2020

Ir a contenido

13 AÑOS DE INVESTIGACIÓN

Madeleine McCann pudo ser asesinada por un pederasta

La Fiscalía alemana apunta a Cristian B. como autor de la muerte de la niña desaparecida

El hoy preso estaba cerca de donde se perdió el rastro de Maddie en el 2007

Vanesa Lozano

Kate y Gerry McCann, los padres de Madeleine, en una visita a Madrid, en el 2011.

Kate y Gerry McCann, los padres de Madeleine, en una visita a Madrid, en el 2011. / JOSE LUIS ROCA

Se llama Cristian B., tiene 43 años, es alemán y actualmente está en prisión cumpliendo condena por violación. También tiene antecedentes por delitos de pornografía infantil, abuso de menores y tráfico de drogas. Para la fiscalía alemana, es el nuevo sospechoso de la desaparición y también del asesinato de Madeleine McCann, la niña británica de 3 años cuyo rastro se perdió el 3 de mayo del 2007 en un apartamento turístico de Praia da Luz, en el Algarve portugués, donde ella, sus padres y sus hermanos estaban de vacaciones.

Trece años después de que a Maddie, como la llamaba cariñosamente su familia, se la tragara la tierra mientras dormía junto a sus hermanos gemelos, la policía británica ha dado a conocer sus pesquisas, que han llevado hasta este hombre, al que ahora investigan como el responsable del secuestro y el homicidio de la niña, a la que la fiscalía alemana da ya por muerta.

Dos coches

La policía ha confirmado que el sospechoso vivió a temporadas en el Algarve portugués entre 1995 y el 2007, y estaba "conectado con el área" de Praia da Luz. El equipo de Scotland Yard que dirige la llamada operación Grange desde el 2011, en colaboración con las autoridades alemanas, identificaron dos vehículos que el hombre utilizaba en el momento de la desaparición.

Uno de esos vehículos es una furgoneta de cámping Volkswagen T3, de color blanco y amarillo y con matrícula portuguesa, a la que la policía cree que el hombre "tuvo acceso" al menos desde abril del 2007 hasta después de mayo de ese mismo año. El sospechoso vivió en esa caravana y se cree que la pudo usar el día de la desaparición de Madeleine. La policía británica ha hecho un llamamiento a posibles testigos que vieran ese vehículo en esa zona del Algarve aquella noche de mayo, o bien en los días previos o posteriores.

El segundo es un Jaguar modelo XJR 6 de 1993, con matrícula alemana y registrado originalmente a nombre del sospechoso, que se cree que circuló por Praia da Luz y zonas cercanas entre el 2006 y el 2007. Los investigadores no han pasado por alto que el 4 de mayo del 2007, un día después de que se perdiera el rastro de Madeleine, el vehículo fue registrado bajo otro nombre en Alemania.

Su teléfono móvil

La policía cree que aquel cambio de titular pudo ser una maniobra de distracción para ocultar pruebas, ya que para cambiar el registro de un vehículo no hace falta que el automóvil se encuentre físicamente en el país, según puntualizan los agentes, que creen que el vehículo se hallaba todavía en Portugal en aquel momento. Otro de los datos que apuntan al sospechoso, según asegura la policía británica, es su teléfono móvil, que podría servir para situarlo aquella noche cerca del complejo en el que la niña desapareció, mientras sus padres cenaban fuera de casa, en el bar del hotel.

Scotland Yard cree que Cristian B. recibió una llamada desde las 19.32 horas hasta las 20.02 horas del 3 de mayo del 2007 en el área de Praia da Luz. Los esfuerzos de los agentes se centran entre otras cosas en dar con la identidad de la persona que efectuó esa llamada desde otro teléfono, ubicado fuera de esa zona de Portugal, para lo que han pedido colaboración a ciudadanos que puedan tener alguna información relativa a los teléfonos o que vieran en aquella época en la zona los vehículos investigados.

No es la primera vez que los investigadores informan sobre un sospechoso en el caso, que empezó investigando la policía portuguesa. En mayo del 2019, la policía ya identificó a un ciudadano alemán, condenado por el asesinato de tres niños, que fue luego descartado como sospechoso en el caso de Madeleine por Scotland Yard.

Los padres de la niña también fueron imputados por la policía portuguesa, que en un primer momento se hizo cargo del caso, y mantuvieron durante meses la condición de arguidos (investigados) después de que Eddie y Keela, dos perros de la policía británica expertos en detectar sangre y restos biológicos, marcaran el apartamento y el coche de alquiler del matrimonio. El matrimonio McCann recibió ayer con esperanza la investigación alemana: "Nunca perderemos la esperanza de encontrarla, pero cualquiera que sea el resultado, lo necesitamos conocer tanto como necesitamos encontrar paz", afirmaron.