la desescalada

"Tenía ganas de volver a ver a la clientela"

El comercio sube la persiana entre limitaciones tratando de encarar con optimismo los días venideros

Muchos han optado por empezar a preparar la tienda pero no abrirán hasta el lunes que viene

Reapertura de peluquerías y demás comercios en el primer día de la fase 0 de la desescalada del coronavirus.

Reapertura de peluquerías y demás comercios en el primer día de la fase 0 de la desescalada del coronavirus. / ricard cugat

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Gemma Tramullas / Carme Escales

No le está resultando nada fácil al pequeño comercio retomar cierta actividad después de varias semanas de parálisis y con un horizonte cercano repleto de limitaciones para impedir un rebrote fatídico de la epidemia de coronavirus. Este lunes muchos profesionales han vuelto a subir la persiana con sentimientos encontrados: desánimo por el daño sufrido y por el que queda por sufrir e ilusión porque, al menos, el final del túnel parece más cerca. Otros muchos han decicido empezar a preparar la tienda, pero no prevén abrir hasta el lunes de la semana que viene.

"Después de casi dos meses parados, ya tenía ganas de volver a funcionar, por lo económico y también para la mente es necesario retomar las rutinas y recuperar el trato con la clientela. Tenía ganas de volver a verles", se alegraba este lunes a primera hora Eva Mestre, de la peluquería Mil i un colors de Sort. "Todo esto ha sido muy precipitado. Imaginábamos que podríamos abrir hacia el 12 de mayo, pero en tres días nos hemos tenido que preparar. Muchos proveedores de material preventivo no estaban preparados para entregar los pedidos tan pronto, pero nos hemos tenido que espabilar igualmente", añadía, Mestre, que prevía abrir por la tarde y empezar atendiendo solo a hombres. "Son servicios más rápidos. Para hoy tengo 10", resumía. 

"Muchos proveedores de material preventivo no estaban preparados, pero hemos tenido que espabilar igualmente"

Eva Mestre

Peluquera (Sort)

Peluquerías y barberías han sido de los comercios que más han despuntado en la primera jornada de la fase 0. Vicenç Moretó es barbero desde hace 30 años y lleva 15 en su local de la calle Joaquim Costa de Barcelona. Este lunes ha abierto a las ocho de la mañana: "Tengo una sensación muy extraña. Si lo pienso me pongo a llorar... Es una mezcla de ganas de volver y  ilusión de ver caras conocidas. Han sido dos meses devastadores, pero por algo se empieza", comentaba. Moretó tiene 176 reservas y una semana de lista de espera.

La barbería de Moretó en el Raval tiene clientes de más de 100 países, pero la mayoría son fijos y viven en Barcelona: "Vamos a perder entre un 15-20% de los turistas que venían, pero espero que con el tiempo los podremos recuperar con clientela local".

"Perderemos entre un 15% y un 20% de los turistas que venían, pero espero que con el tiempo los recuperemos con clientela local"

Vicenç Morató

Barbero (Barcelona)

En la capital catalana ha habido calles en las que predominaban las persianas bajadas. Por ejemplo, en el paseo de Gràcia, donde incluso los comercios de menos de 400 metros cuadrados seguían cerrados a cal y canto. Cerca de allí, en la calle de Enric Granados, también en el Eixample, la mercería Rosell ha cumplido 111 años en el barrio y esta mañana Jordi Rosell, la cuarta generación de esta familia de 'botiguers' que tiene el local en propiedad, preparaba la tienda para abrir el próximo lunes: "No abrimos esta semana con cita previa, pero espero poder abrir el día 11. Esta tienda ha pasado la guerra e incluso la gripe de 1918 y yo tengo la intención de seguir".

La encargada de la tienda Sita Murt, que está en el eje comercial de la Rambla de Catalunya, era de las pocas trabajadoras que este lunes por la mañana ha acudido al local para esperar que lleguen los EPIS, limpiar y hacer listas de clientas para concertar citas cara también al día 11. "Yo pensaba que habría tiendas preparándose para abrir, pero no hay casi nadie. Aquí dependemos del turismo y también tenemos nuestra clientela fija. Del turismo nos olvidamos y cara a las clientas miraremos de hacer videollamadas para enseñar las prendas y evitar que tengan que desplazarse. Es una organización muy complicada y aún no sabemos bien cómo funcionaremos porque la gente que entraba a chafardear ya no entrará". Claudia Bobés estaba de erte y se ha reincorporado este lunes, pero las dependientas aún no.

"Es una organización muy complicada y aún no sabemos bien cómo funcionaremos porque la gente que entraba a chafardear ya no entrará"

Claudia Bobés

Dependienta (Barcelona)

En cambio, Anna Costa sí que ha abierto su tienda Tot per la llar de Mollerussa para atender citas previas. La primera ha sido a las 10.30 horas. Sus primeras ventas han sido un bikini y complementos del bikini, cuatro juegos de sábanas y toallas. Son 32 años levantando cada día la persiana. "Mollerussa con todas la tiendas cerradas daba pena" "Por las redes sociales como Instagram y privadamente con mis clientes me puse en contacto con todo el mundo para decirles que si me necesitaban, con cita previa a partir de hoy podrían venir".

Sus clientes son mayoritariamente de Mollerussa y su comarca, el Pla d’Urgell. Vende ropa para el hogar, complementos de ropa para mujer, chandales y decoración, hacemos cortinas para la casa. "Hemos cobrado los 300 y los 400 euros para autónomos, pero teníamos muchas ganas de abrir porque hay que pensar que somos pequeño comercio y esto nos ha cogido justo cuando acabábamos de comprar todo el género nuevo que tenemos que pagar a los proveedores y en agosto nos llegará ya todo lo de invierno". "y esperanza en que la gente vea que el comercio del pueblo es necesario. Han podido comprar en plataformas como Amazon, pero yo creo que ahora la gente responderá bien y nos ayudará a las tiendas de proximidad, que valorarán nuestra atención especial y más personal y las facilidades que les damos a nuestra clientela más fiel, que siempre que hace falta les decimos, llévatelo, ya me lo irás pagando. Eso también tiene un valor".

"La gente nos ayudará a las tiendas de proximidad, valorará las facilidades que damos a la clientela más fiel"

Anna Costa

Dependienta (Mollerussa)

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También ha estado en contacto con sus clientes Santi Sarrià, que regenta Samoa Estilistes Canins. Santi Sarrià ha ganado el campeonato de España de peluquería canina y ha quedado también primero del mundo. En su local de la calle de Indústria con Lepant, en Barcelona, donde lleva cinco años, tiene casi 200 perros en lista de espera. 

"Teníamos muchos nervios estos dos últimos días, pero hemos estado en contacto por Whatsapp con los clientes y hemos hecho un protocolo para cuando traigan el perro. Tenemos  clientes del barrio y gente que viene de fuera. Ahora está a punto de llegar un perro que viene de 80 kilómetros. Los peluqueros tenemos miedo que cuando pase el boom de las dos o tres primeras semanas se pare todo, pero nos lo tenemos que tomar con alegría proque llevábamos dos meses en casa prácticamente parados". Sarrià podido refinanciar cuatro meses el alquiler del local. Además de las medidas de seguridad del BOE, ha instalado una máquina de ozono que funcionará por la noche y otra para que el agua de la ducha salga ozonizada, para eliminar más a fondo cualquier patógeno.

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