20 oct 2020

Ir a contenido

TRAS LA CUMBRE EN MADRID

Las oenegés ecologistas expresan su "decepción" con la cumbre del clima

Las organizaciones ecologistas denuncian que la COP25 ha olvidado la justicia climática

El Periódico

Las oenegés ecologistas expresan su "decepción" con la cumbre del clima

Fernando Villar / EFE

La 25 Cumbre del Clima, la más larga de la historia, acabó este domingo con la aprobación de un documento titulado 'Chile-Madrid. Tiempo de actuar', que recoge el propio lema de la cumbre y que ha dejado insatisfecho a los movimientos sociales. Varias oenegés internacionales presentes en la clausura de la cumbre han expresado su “decepción” con el texto adoptado hoy en el plenario  pues, aseguran, siguen sin abordar la justicia social y sin tener en cuénta la voz de los movimientos sociales en la toma de decisiones, lo que mantiene una “gran brecha” entre las demandas de la ciudadanía y la “inacción” de los gobiernos.

La directora ejecutiva de SEO/Birdlife, Asunción River, ha lamentado que el documento definitivo de la cumbre que originalmente se debía celebrar en Chile “no han estado a la altura de la ciencia ni de los gritos de la calle”. Con todo, Ruíz ha reconocido algunos tímidos avances: “Al menos, se ha logrado introducir la naturaleza y su función en la lucha contra el cambio climático, gracias a que muchos países han logrado aislar a Brasil en su pretensión de no incorporar el papel de los océanos y el uso de la tierra” en esta lucha.

En este sentido, la oenegé One Ocean ha valorado "el tan esperado" reconocimiento sobre el papel vital del océano en el sistema climático, pero considera que la declaración final de la COP25 es "insuficiente" por sus carencias para enfrentar la emergencia climática. "Sin recortes inmediatos y a gran escala de las emisiones de CO2, perderemos la oportunidad de mantener el calentamiento global a 1,5 grados o por debajo de esta cifra", ha declarado director de ciencia de REV Ocean, Alex Rogers.

La representante de la organización IPO/Farmers en la COP25, por su parte, ha destacado la importancia de la comunidades locales, que son “expertos en clima y hemos venido con soluciones reales", y ha lamentado que se los silencia y "se niegan así la oportunidad de aprender de nosotros"."No podemos aportar nuestro conocimiento si no se respetan nuestros derechos", ha añadido la representante de esta organización de Nueva Zelanda, quien ha destacado la lucha continua de los pueblos indígenas porque se incluyan sus derechos en las declaraciones de los gobiernos. Las empresas se olvidan, ha subrayado, “de que no podemos negociar con la naturaleza", agregó.

Los representantes de la oenegé WWF han mostrado también su decpeción después de dos semanas “clamando por una mayor ambición”, ha asegurado la responsable de Clima y Energía de esta organización, Mar Asunción. “No hay ningún compromiso que impida el aumento de la temperatura del planeta en 3 grados", ha subrayado la representante ecologista, quien ha calificado el texto de "demasiado débil" para garantizar que todos los países presenten compromisos más ambiciosos y en línea con la ciencia en 2020.

Los portavoces del movimiento Fridays for Future han anunciado nuevas acciones para exigir una respuesta al desafío del cambio climático que ponga a las mujeres y a los indígenas en el centro de las decisiones tras recordar que han traído a la cumbre "el mensaje de siete millones de ciudadanos de todo el planeta que exigen acción climática". La falta de acuerdo, han añadido, ha provocado aún más frustración en los jóvenes, por lo que continuarán saliendo a la calle todos los viernes.

Greenpeace también han mostrado su descontento. La sociedad civil ha demostrado, aseguran sus portavoces en la cumbre, que no se conforma con un resultado así y no dejará de luchar para que se anteponga los intereses de las personas a los de una minoría, los "lobbies" que han socavado los avances de la COP25. Esta organización ecologista considera que se ha cerrado la puerta a la ciencia y a las exigencias de la sociedad civil, que reclamaban acordar soluciones urgentes y ambiciosas a la emergencia climática, mientras los políticos se peleaban por el modelo de tráfico de emisiones del artículo 6, que "amenaza los derechos de los pueblos indígenas y pone un precio el medioambiente".