TÍPICAS DEL NORTE DE EUROPA

Catalunya tendrá casas de atención a niños víctimas de abusos sexuales

El Govern llevará a cabo en Tarragona una prueba piloto del modelo 'Barnahus', que acelera el proceso judicial

Save the Children apuesta por estos espacios en el que todos los profesionales trabajan bajo un mismo techo

La Barnahus o Casa de los niños de Linköping, Suecia.

La Barnahus o Casa de los niños de Linköping, Suecia. / FERRAN MARTÍ

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Beatriz Pérez

La Generalitat creará en Catalunya unos espacios para atender, de manera integral, a los niños víctimas de abusos sexuales, tal y como reclama la oenegé Save the Children en su informe 'Sota el mateix sostre'. Estas 'casas de los niños' ('Barnahus' en islandés, pues Islandia fue el primer país europeo en el que se implantaron) estarán basadas en el modelo nórdico y su peculiaridad es que todos los departamentos que intervienen en un caso de abusos sexuales a menores trabajan bajo un mismo techo. Psicólogos, policías, médicos y trabajadores sociales, todos juntos en una misma casa, alejados de comisarías y hospitales, y con decoración y elementos infantiles para que los niños estén a gusto.

El modelo 'Barnahus' es muy común en países como Suecia, por ejemplo, donde actualmente hay más de 30 'casas de los niños'. Catalunya está a un paso de ser pionera en la implantación del modelo 'Barnahus' dentro de España. A raíz del debate general sobre infancia celebrado ayer en el Parlament de Catalunya, el Govern "ha mostrado el compromiso de instaurarlo" mediante una prueba piloto en Tarragona donde se atendería a menores que sufren o han sufrido abusos sexuales o maltrato, tal y como ha informado este miércoles Save the Children en un comunicado. Para la oenegé, además, esta sería una manera de hacer efectiva la ley 14/2010, según la cual tiene la obligación de crear estructuras para estos menores.

Procesos judiciales de tres meses

Se ha demostrado que este modelo acorta, de un modo sobresaliente, los procesos judiciales, que quedan reducidos a tres meses. Hoy por hoy, en Catalunya pasa una media de tres años desde que el caso se denuncia hasta que hay una sentencia. En Catalunya, además, el 70% de los casos no llegan a juicio por falta de pruebas: el que el menor tenga que repetir tantas veces la experiencia vivida lo lleva a perder matices en su relato original, además a de una "victimización secundaria".

Como explica la oenegé, el modelo 'Barnahus' pone en el centro al niño para que no tenga que desplazarse ni repetir tantas veces su historia. En lugar de ir a la comisaría a prestar declaración, el niño acude a la Casa de los niños, donde se le hace una entrevista forense que se graba. Esto es lo que se denomina prueba preconstituida y es lo que después se presenta como evidencia en el juicio, evitándole así al niño tener que ir a declarar. "Este modelo no solo ayuda al niño a recuperarse más rápido, sino que también mejora el proceso judicial. En Islandia, por ejemplo, se han triplicado el número de casos en los cuales el agresor ha sido condenado", dice Save the Children en su comunicado.

Estándares de calidad

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La oenegé también recuerda al Govern que es necesario que este modelo cumpla unos estándares de calidad para que sea efectivo, entre otras cosas, proporcionar un entorno amigable para niños y adolescentes, realizar y grabar la entrevista forense al menor para que se utilice como prueba preconstituida en caso de ir al juicio y trabajar desde un marco formal multidisciplinario e interdepartamental.

"Las personas que en Catalunya realizan la prueba preconstituida no siempre tienen formación en infancia", explicaba a EL PERIÓDICO la responsable de Políticas de Infancia de Savte the Children Catalunya, Emilie Rivas, hace unas semanas. En Catalunya, solo en uno de cada tres casos se aplica la prueba preconstituida: la mayoría de las veces, los niños tienen que testificar en plenario. En Catalunya, después de denunciar, los menores llegan a contar su historia hasta cuatro veces más. Si a ello se le suma las entrevistas con los trabajadores sociales y psicólogos del departamento de Salut, la cifra puede ascender a 10, lo cual, sumado al hecho de que los juicios pueden durar años, obstaculiza la recuperación de los menores.