Ir a contenido

CRISIS EN EL MEDITERRÁNEO

La inusual llegada de pateras a Málaga obliga a buscar soluciones de emergencia

Salvamento Marítimo rescata a más de 500 personas solo en noviembre, 7.000 en lo que va de año

Las oenegés cuestionan el uso provisional de una caseta de feria para acoger a los inmigrantes

Julia Camacho

Dos menores llegados en una patera al puerto de Málaga, este martes.

Dos menores llegados en una patera al puerto de Málaga, este martes. / REUTERS / JON NAZCA

Ni las noticias de los compañeros desaparecidos disuade a los inmigrantes que desafían al Mediterráneo en busca de un futuro. Salvamento Marítimo rescató ayer a 198 personas, entre ellos cuatro niños de corta edad y 31 mujeres, que navegaban por el mar de Alborán en dirección a las costas españolas. Con ellos son ya más de 500 los inmigrantes llegados Málaga este mes de noviembre, dejando en evidencia la precariedad de las instalaciones previstas para su atención. A la espera de un recinto permanente, se les ha llegado a realojar en una caseta de feria, lo que ha provocado las quejas de oenegés.

Los 198 inmigrantes eran rescatados de varias pateras y llegaron a primera hora de la mañana al puerto, desde donde los varones fueron trasladados en dos turnos al centro de atención en San Roque (Cádiz), mientras que las mujeres y niños quedaban a cago de la Cruz Roja. Málaga ha registrado este año uno de los mayores incrementos en llegada de pateras, que solían acabar en Cádiz cuando escogían el camino del Estrecho o eran trasladadas a Granada y Almería cuando se les rescataba en el Mar de Alborán. En lo que va de año, los inmigrantes llegados a esta provincia son más de 7.000, casi el triple de las personas atendidas en 2017. Cuando se compara con 2016, las cifras dan cuenta del colapso: apenas 800 personas en todo el año.

Ante la imposibilidad de trasladarles a un más que saturado Centro de Acogida Temporal de Extranjeros (CATE) de San Roque, habilitado para hacer frente a los días más duros del verano, las administraciones recurrieron a polideportivos, sin uso en esas fechas y que con la llegada del otoño se vuelven inviables al recuperar su actividad normal. Desde la Subdelegación del Gobierno en Málaga explican que ya se ha proyectado repetir en la Costa del Sol el modelo gaditano, que incluye una zona de triaje para la primera atención humanitaria de Cruz Roja al llegar a puerto, y unas instalaciones donde los inmigrantes puedan pasar las 72 horas preceptivas a la espera de ser identificados por la Policía, así como un recinto donde puedan asentarse los primeros días

Pero las pateras no entienden de trámites burocráticos. Mujeres y los niños están siendo atendidos en los albergues municipales, pero los varones, el grueso de las expediciones, han llegado a ser ubicados en la última semana en una caseta del recinto ferial de Málaga, una construcción de obra sin uso durante el resto del año cedida por el Ayuntamiento en octubre, mientras esperan su traslado a San Roque. Las administraciones justifican que así evitan que pasen la noche en el barco de rescate, un argumento similar al ofrecido a finales del pasado año cuando se trasladó a inmigrantes a la cárcel de Archidona, también en Málaga. Y explican que la caseta, de 500 metros cuadrados, fue adecentada con camas, baños y duchas.  Pero las oenegés como Málaga Acoge o Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) han denunciado las condiciones “indignas” de la acogida, apuntando que se encuentran entre “montañas de escombros y suciedad”, por lo que han denunciado el asunto ante el Defensor del Pueblo AndaluzUnidos Podemos también ha interpelado al Ejecutivo en el Congreso acerca de si el espacio reúne “las condiciones mínimas” y por la falta de previsión para habilitar una infraestructura definitiva.