08 abr 2020

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PERFIL

Yusaku Maezawa, el magnate de la moda que se ha pedido la Luna

El millonario que se convertirá en el primer turista espacial lleva una vida corriendo en sentido contrario a los corsés de la sociedad japonesa

Adrián Foncillas

El millonario japonés Yusaku Maezawa.

El millonario japonés Yusaku Maezawa. / Chris Carlson

El pasado año soltó 110 millones de dólares por un Basquiat que le había sacudido la mente y este se ha comprado un viaje a la Luna porque le intrigaba de niño. Alcanzar la infelicidad siendo inmensamente rico debe de ser arduo. Yusaku Maezawa es magnate de la moda, coleccionista de arte y exbatería de un grupo punk, pero nada de eso merece más de dos líneas de enciclopedia. El primer turista espacial tiene asegurada la posteridad.

La Luna parece la meta idónea para una vida corriendo en sentido contrario a los corsés de la sociedad japonesa. Describió en una entrevista al 'Times' su epifanía. Fue durante uno de los diarios viajes en tren desde su casa en la prefectura de Chiba a su elitista instituto en Tokio. Universidad, vida consagrada a los negocios, jornadas maratonianas... los raíles metaforizando el férreo destino... y decidió que no sería otra cara “triste y cansada” en un vagón abarrotado en hora punta. Dejó los estudios y se marchó con su novia a California para patinar en parques y empaparse de la música. 

Regresó seis meses después y formó con amigos un grupo punk con tres discos y éxito moderado. Más importante: desde su casa empezó a vender discos, camisetas y otra mercadotecnia de sus bandas favoritas. De aquella compañía Start Today (en honor a un disco de sus admirados Gorilla Biscuits) fundada a los 22 años germinó su imperio actual. Pronto viró hacia la moda, su otra pasión. Zozotown, su empresa de comercio electrónico, tiene hoy un catálogo 6.300 marcas y casi un millar de empleados. Prepara su expansión internacional para colocarse entre los diez gigantes del sector en una década. Hace tiempo que los rigores de su gestión le aconsejaron aparcar la batería.

"En mi país piensan que soy raro"

Maezawa, de 42 años, va a contrapelo en el discreto y grisáceo gremio de millonarios japoneses. “En mi país piensan que soy raro”, ha confirmado. Viste lisérgicas camisetas, muestra a sus jóvenes novias e insiste en inquietudes personales como la paz mundial, los ingresos mínimos universales o la necesidad de que todos alcancen su potencial en las entrevistas. En 2012 instauró jornadas laborales de seis horas que atentan contra la tradición nacional anima a sus trabajadores a que se diviertan. Su director financiero, Koji Yanagisawa, presentó el último informe anual disfrazado de seta.

Una fortuna de 3.000 millones de dólares

La fortuna de Maezawa ronda los 3.000 millones de dólares y en los últimos años acostumbra a ampliarla vendiendo sus cotizadísimas acciones de Zozotown. Es una celebridad en Japón pero el mundo solo atendió cuando adquirió en una subasta de Sotheby’s una pintura de Basquiat por 110 millones de dólares. Nunca antes se había pagado tanto por una obra pintada en Estados Unidos. La célebre calavera que parece gritar le había convulsionado, decidió comprarla y compartirla. La ha cedido a varios museos y será exhibida en el que planea abrir en su Chiba natal junto a obras de Picasso, Alexander Calder o Willem de Kooning.

De Basquiat le llegó la inspiración para regalar el resto de billetes de la excursión espacial a figuras de la arquitectura, pintura, escultura y fotografía. Dice Maezawa que se preguntaba qué maravillosa composición habría creado aquel iconoclasta artista muerto antes de la treintena si hubiera visto la Luna de cerca. O qué habrían hecho Andy Warhol, John Lennon o Coco Channel. Sabremos en 2023 si esa obra multidisciplinar, bautizada como 'Querida Luna', es buena o no. Ya sabemos que será tan única y original como Maezawa.