Investigan para que cambio climático no merme productos de dieta mediterránea

2
Se lee en minutos

EFE

El Barcelona Supercomputing Center- Centro Nacional de Supercomputación (BSC) se ha integrado en un proyecto internacional para investigar cómo evitar que el cambio climático merme los cultivos básicos de la dieta mediterránea, como la uva, el aceite de oliva o el trigo.

Según los científicos, es muy probable que estos cultivos, cuyas tasas de producción y calidad dependen en gran medida del clima, se vean amenazados por el riesgo de futuros eventos climáticos extremos, escasez de agua e invasión de plagas en el Mediterráneo, por lo que han decidido poner en marcha el proyecto MED-GOLD.

El proyecto está coordinado por la Agencia Nacional Italiana de Nuevas Tecnologías, Energía y Desarrollo Económico Sostenible (ENEA) y en él participan, además del BSC, la bodega portuguesa Sogrape Vinhos, la cooperativa de aceite española DCOOP y la empresa de alimentación italiana Barilla.

Financiado por la UE, el objetivo del proyecto es transformar la información relacionada con el clima en un valor añadido para los sectores del vino, aceite de oliva y trigo.

Los investigadores quieren crear servicios climáticos especializados para cada uno de estos cultivos para optimizar la gestión agrícola con el impacto del calentamiento global.

El nuevo tipo de servicios climáticos para la agricultura desarrollado por MED-GOLD proporcionará información específica a las empresas, que les permitirá actuar durante meses, estaciones o incluso décadas, más allá de los tradicionales 2-5 días proporcionados por las previsiones meteorológicas actuales.

Por ejemplo, saber de antemano si la próxima temporada será más cálida y más seca o más húmeda de lo normal, permitiría que los productores de vino, aceite y trigo puedan establecer medidas para contrarrestar los efectos del clima (eligiendo el tratamiento ideal para las plagas, decidiendo las fechas más idóneas para recogida o poda, o seleccionando las variedades más adecuadas).

El BSC participa en el codiseño del servicio climático para el sector vitivinícola junto con la bodega SOGRAPE, y proporcionará predicciones estacionales de índices climáticos relevantes para este sector.

Estos índices permitirán a los productores de vino determinar el número y la distribución de los tratamientos contra las plagas previstas para la siguiente temporada en un sitio concreto o planificar otros procesos relacionados con la gestión del viñedo.

El BSC también se encargará de organizar seminarios dirigidos a actores de los sectores del vino, el aceite de oliva y el trigo, y de la publicación periódica de boletines con información sobre los avances del proyecto.

Un primer paso para proporcionar servicios climáticos para la agricultura es identificar lo que las empresas necesitan saber sobre el tiempo y el clima.

Con este objetivo, el sector vitivinícola ha organizado grupos de discusión, que han tenido lugar los días 3 y 4 de mayo en la sede de Sogrape en Oporto (Portugal).

Noticias relacionadas

Los sectores del aceite de oliva y del trigo recopilarán esta información a través de talleres participativos.

El de trigo está programado para el 15-16 de mayo en Ravenna (Italia), mientras que el de aceite de oliva tendrá lugar a principios de junio en Andalucía, en las instalaciones de la cooperativa DCOOP.